Evacuados vuelven a Camberra, pero el fuego sigue al sur de Australia

Los bomberos se preparan para empezar a demoler los edificios afectados, retirar los restos de casi 400 casas destruidas o dañadas y reforzar las líneas de contención alrededor de la urbe

19 de Enero de 2003 | 19:51 | EFE
Melbourne.- Las más de 2.000 personas que pasaron la noche en centros de acogida de evacuados en Camberra empezaron a volver hoy a sus hogares mientras la ciudad continuaba ofreciendo una imagen insólita.

Los bomberos, con el apoyo de efectivos procedentes de Nueva Gales del Sur y Queensland, se preparan para empezar a demoler los edificios afectados, retirar los restos de casi 400 casas destruidas o dañadas y reforzar las líneas de contención alrededor de la urbe.

Las cuatro carreteras principales se mantienen cerradas, el suministro eléctrico y de gas no han sido aún restaurados en algunas zonas y las autoridades temen a las previsiones meteorológicas, que indican que al final del día las temperaturas subirán hasta unos 35 grados y la humedad será aún más baja.

Cuatro personas, dos mujeres de 37 y 83 años y dos hombres de 61 y 73, perdieron la vida en la tormenta de fuego que arrasó durante el fin de semana la capital de Australia, cuyo suburbio más afectado fue el de Duffy, en el que se perdieron 185 hogares.

Las autoridades aseguran que el desastre no podía haberse evitado, ya que los bomberos tenían 12 camiones cisterna y hubieran necesitado 800 para hacer frente a las llamas.

El gobierno ha prometido una ayuda de aproximadamente 5.000 dólares a los damnificados que no cuentan con un seguro de hogar y se calcula que el coste del desastre podría alcanzar los 20 millones de dólares.

Mientras tanto, la ciudad de Melbourne, en el sur, se levantó cubierta del humo procedente de la región alpina, en el noreste de Victoria, y de Gippsland, en el este, fuegos que arden desde hace dos semanas.

El estado se encuentra en alerta máxima en vista de las temperaturas de hasta 40 grados y los fuertes vientos previstos para hoy.

Los fuegos de Victoria han destruido más de 80.000 hectáreas de bosque y los equipos de bomberos desplegados, con 2.700 expertos, 24 aviones, 200 vehículos especiales y 60 excavadoras, no han conseguido dominarlos.

Trece expertos bomberos procedentes de Nueva Zelanda llegaron ayer para apoyar a los efectivos de Victoria y entre 70 y 80 miembros del ejército australiano se unirán mañana a la lucha contra el fuego en esta región.

En Nueva Gales del Sur, las autoridades han declarado la prohibición total de encender fuego en el estado porque se teme que las previsiones meteorológicas agraven hoy los incendios de la Costa Central, al norte de Sydney.
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