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Soldados esperan orden de Bush para invadir Irak

Mientras cae la noche en Washington, la Casa Blanca no da señales de que la lucha comenzaría inmediatamente después del plazo fijado por Bush, pero en los portaaviones y bases aéreas, los pilotos se preparaban para el que se cree será uno de los más feroces bombardeos aéreos de la historia.

19 de Marzo de 2003 | 20:33 | Reuters
BAGDAD/WASHINGTON.- Soldados de Estados Unidos y Gran Bretaña se desplazaron este miércoles hacia el frente de batalla, listos para invadir Irak, faltando sólo minutos para expirar el plazo dado al Presidente iraquí, Saddam Hussein, para que viaje al exilio y evite la guerra.

El ultimátum fijado por el presidente George W. Bush al líder iraquí y sus hijos para que abandonen Bagdad expira a las cuatro de la madrugada del jueves en Irak (01:00 GMT; 21:00 hora de hoy en Chile).

No había, sin embargo, señales de que Hussein se marche, pese al ofrecimiento de asilo político que propuso el miércoles por la noche el rey de Bahrein, Hamad bin Isa al-Jalifa.

Los soldados estadounidenses y británicos, con trajes contra un posible ataque químico, se desplazaron a la zona desmilitarizada y desértica que se sitúa en la frontera entre Irak y Kuwait y ocuparon sus puestos, en medio de intensas tormentas de arena.

"Empecemos el espectáculo. Ya se terminó la hora de jugar", dijo el sargento Lavert Mitchell, de 33 años, de la 101 División Aerotransportada del Ejército, mientras preparaba su equipo, listo para entrar en acción desde su base en el desierto de Kuwait.

Bush se reunió con estrategas militares, presidió una reunión del Consejo Nacional de Seguridad y estaba "dejando que pase el tiempo que dio de plazo", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.

Mientras caía la noche en Washington, la Casa Blanca no dio señales de que la lucha comenzaría inmediatamente después del plazo fijado por Bush.

Desde portaaviones y bases aéreas, los pilotos se preparaban para el que se cree será uno de los más feroces bombardeos aéreos de la historia.

Más de tres mil bombas guiadas por satélite y misiles crucero se lanzarán desde mar y aire sobre objetivos vitales para el gobierno de Hussein, dijeron oficiales.

La estrategia está diseñada para destruir las defensas aéreas iraquíes y liquidar su capacidad para dirigir y controlar sus fuerzas dando un golpe psicológico que desmoralice a las tropas.

Bagdad desierto

Hoy la capital iraquí sintió la presencia de la guerra. Remolinos de polvo, nubes grises y una atmósfera siniestra se cernían sobre Bagdad, la capital de seis millones de habitantes que bullía de vida hasta el lunes y que se ha convertido desde entonces en una ciudad fantasma.

Las calles están vacías, las tiendas y escuelas cerradas, mientras la mayoría de la población se quedó en casa contando las horas que faltan para que expire el plazo.

Las tropas británicas y estadounidenses han lanzado casi dos millones de panfletos sobre el sureste de Irak, instando a los soldados iraquíes a no usar las armas de exterminio o quemar los pozos, aconsejándoles que depongan las armas en lugar de morir por una causa perdida.

Durante la tarde 17 soldados iraquíes se entregaron a las tropas encabezadas por Estados Unidos en el norte de Kuwait, dijeron militares norteamericanos.

Fleischer anticipó que pueden haber bajas entre los estadounidenses. "Dependerá de la duración (del conflicto). No lo sabemos".

Los principales temores en los planes estadounidenses son que los iraquíes usen armas químicas o que los miembros del ejército leales a Hussein se oculten en Bagdad y obliguen a los invasores a conquistar la ciudad calle por calle y casa por casa.

Casi 175 mil soldados estadounidenses y británicos se encontraban en el norte de Kuwait esperando la orden para desplazarse hacia Irak con la intención de derrocar a Hussein y librar al país de lo que Washington considera un gran arsenal de armas químicas y biológicas. Irak niega que posea esas armas.

En las Naciones Unidas, Rusia, Francia y Alemania levantaron sus voces nuevamente en oposición a la guerra, así como millones de personas lo hicieron en todo el mundo.

Su colega francés, Dominique de Villepin, dijo que la guerra contra Irak exacerbará el terrorismo en Oriente Medio, mientras el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Joschka Fischer, indicó que todavía existía la posibilidad de un desarme pacífico de Bagdad.

En una medida que no satisface las esperanzas de Washington, el primer ministro turco, Tayip Erdogan, indicó que Turquía abriría el espacio aéreo a los aviones de guerra estadounidenses, pero que no les permitiría usar sus bases para reabastecerse de combustible.

Mientras, el representante del programa de asistencia de la ONU en Irak, Ramiro López da Silva, dijo que la guerra originará un desastre humano en un país ya asolado por más de una década de sanciones.

Por esa razón, el gobierno de Estados Unidos trabaja en una petición al congreso para que se otorguen hasta mil millones de dólares en ayuda alimenticia a los iraquíes, dijo el miércoles una fuente del congreso.

De ser aprobado por el congreso, el dinero sería utilizado para comprar alimentos en países como Turquía, Ucrania y Australia, dijo la fuente que trabaja para una comisión del congreso y que pidió no ser identificada.

La mayoría de los ciudadanos iraquíes depende de las raciones de un programa supervisado por las Naciones Unidas para sus provisiones de alimentos. Pero los envíos de alimentos bajo ese programa se han interrumpido, por el momento, debido a la posibilidad de una guerra.
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