EE.UU: Demócratas piden a Kerry nueva estrategia por caída en encuestas

Líderes del partido piden al candidato que de ahora en adelante se concentre casi con exclusividad en hablar de política nacional, donde los votantes ven con más simpatía sus propuestas sobre educación, salud y la economía en general que las de Bush.

WASHINGTON.- Varios líderes demócratas pidieron hoy una nueva estrategia a su candidato John Kerry para reducir los 11 puntos de ventaja que George W. Bush le ha sacado en las encuestas tras la Convención Republicana, que han dado un vuelco a la campaña.

Después de meses de empate técnico e incluso pequeñas ventajas de Kerry sobre Bush, el Presidente se ha escapado al frente en la intención de voto a menos de dos meses de las elecciones, lo que ha sembrado el nerviosismo en el pelotón demócrata.

“La gente está ahí, el candidato está ahí, pero la razón para votar por el candidato está un poco desenfocada”, dijo el senador Bob Graham, un antiguo contendiente a la candidatura demócrata a la presidencia en una entrevista que hoy publica el diario “The New York Times”.

El senador Christopher Dodd señaló en el mismo reportaje que Kerry presentó “un mensaje muy confuso en agosto, mientras que los republicanos tenían uno muy claro y conciso”.

Ese mensaje, reiterado una y otra vez en su convención, celebrada esta semana, fue: vota a Bush porque es quien asegurará tu seguridad.

“La mejor forma de llevar la guerra contra el terrorismo al éxito final es elegir a George W. Bush”, reiteró hoy en el canal de televisión “Fox News” el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, uno de los pesos pesados de su partido.

El equipo de Kerry centró la Convención Demócrata, que tuvo lugar la última semana de julio, en sus actos de heroísmo en Vietnam para argumentar que será un buen comandante en jefe.

Se oyeron algunas críticas a Bush -aunque no con el nivel de virulencia que usaron después los republicanos-, pero sin una explicación clara de lo que Kerry hará si gana las elecciones.

Para Dodd esa estrategia fue un error, porque hizo al senador de Massachusetts vulnerable a los ataques posteriores para desacreditar su pasado militar, realizados por ex combatientes de Vietnam con lazos a la campaña de Bush y que aparentemente han contribuido a su derrumbe en los sondeos.

Por ello, Dodd y otros líderes demócratas pidieron a Kerry que de ahora en adelante se concentre casi con exclusividad en hablar de política nacional, donde los votantes ven con más simpatía sus propuestas sobre educación, salud y la economía en general que las de Bush, según las encuestas.

A su juicio, sólo así podrá anular la distancia que le separa del presidente en la intención de voto, después de que el republicano de Texas ganase unos 13 puntos en agosto.

El campo de Kerry, por su parte, intenta poner buena cara al mal tiempo. Tad Devine, un asesor de su campaña, dijo en “Fox News” que el despunte de Bush no le ha tomado por sorpresa.

“Preveo que esta carrera volverá pronto a donde estaba y donde ha estado durante mucho tiempo: a una carrera de caballos ajustada”, señaló.

Mientras, sus contrincantes disfrutan de su momento de desahogo.

Para Matt Dowd, uno de los estrategas de Bush, se ha producido un “cambio fundamental” en la campaña, aunque reconoció que “cuando lleguemos a los debates, la carrera estará más reñida”. El primero de ellos se realizará el próximo 30 de septiembre.

Para allanar el camino a Kerry hasta entonces, sus aliados intentan refutar las acusaciones de los republicanos.

“Esta idea de que no perseguiremos a los terroristas si John Kerry es presidente es absolutamente ridícula. Mantendrá a la gente de este país segura sin tomarse un descanso”, dijo el congresista demócrata Dick Gephardt.

Mientras, Kerry parece haberse tomado en serio las recomendaciones de sus colegas de partido y ha dedicado sus últimas intervenciones públicas a tomas nacionales, como denunciar la insuficiente creación de empleo y las subidas en los costes de los servicios de salud.

Este mensaje tiene especial relevancia en algunos estados clave para la elección como Pensilvania, Ohio y Virginia Occidental, donde los candidatos están empatados y que durante el mandato de Bush han sufrido más pérdidas de empleos que otras regiones.

No obstante, el miedo al terrorismo también es una preocupación fundamental de los votantes de estos estados y en ese ámbito la ventaja es del Presidente.
El Mercurio en Internet
Domingo, 5 de Septiembre de 2004, 13:35
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