BUENOS AIRES.- Unos 150.000 habitantes de seis localidades de la provincia argentina de Salta (norte) se encuentran aislados desde hace 26 días por la caída de un puente carretero, mientras crece el desabastecimiento de alimentos y medicinas, denunciaron este miércoles agrupaciones sociales de la zona.
Los vecinos indignados por el prolongado aislamiento fueron reprimidos por la policía con balas de goma mientras realizaban una protesta porque no fueron recibidos por el vicegobernador de Salta, Walter Wayar, quien visitaba la zona afectada.
La caída del puente en la ruta nacional 34 sobre el río Seco, ocurrido hace 26 días, dejó aisladas a seis localidades del departamento de San Martín, limítrofe con Bolivia.
El cruce carretero se desplomó durante una fuerte crecida del río, mientras que el otro cruce que conecta a esa zona con el resto de la provincia, se encuentra en condiciones muy precarias e intransitable.
El obispo de Orán (Salta), Jorge Lugones, denunció el miércoles el deterioro de la situación sanitaria de los habitantes de la región, donde, dijo, ya se registran "numerosos casos de meningitis", mientras los enfermos de mayor complejidad deben ser trasladados por un "puente aéreo".
Lugones señaló que el desabastecimiento "no sólo es de alimentos, sino también de medicamentos y de combustibles".