BUENOS AIRES.- La Asociación de las Madres de la Plaza de Mayo puso punto final hoy a un ciclo de 25 años de lucha para exigir justicia por los crímenes de la dictadura militar argentina (1976-1983) con la última "marcha de la resistencia".
Desde 1981, las madres, cuyas cabezas estaban cubiertas con pañuelos blancos, realizaban cada jueves en la céntrica Plaza de Mayo de la capital argentina una jornada de protesta de 24 horas en la que marchaban alrededor de la Pirámide de Mayo, monumento situado frente a la sede del Gobierno del país sudamericano.
La tradición se terminó debido a la avanzada edad de las promotoras de la protesta y a "que el enemigo ya no habita en la Casa de Gobierno", dijo la presidenta de la Asociación, Hebe de Bonafini, durante el acto de clausura de la manifestación.
Sin embargo, las madres no renunciaron a sus habituales rondas de los jueves alrededor de la Pirámide de Mayo, que hoy cumplió su 1.500 edición ininterrumpida.
Para Bonafini, "las protestas de los jueves van a seguir porque aún falta conseguir muchas cosas, pero las madres pensamos que ahora es momento de construir".
"No todo está bien ni perfecto, pero estamos viviendo un momento histórico en nuestro país y en latinoamérica que no podemos desperdiciar", añadió.
Para Bonafini, actos del Presidente argentino, Néstor Kirchner, como derogar las leyes que otorgaban inmunidad a los culpables de secuestros, torturas y asesinatos durante la dictadura, o cambiar los planes de estudio de las escuelas militares, "han sido gestos que nadie esperaba y que han abierto puertas".