WASHINGTON.- Científicos estadounidenses han descubierto que un único gen portado por la cepa H5N1 de la gripe aviar puede ser el factor clave que hace al virus extremadamente mortal, según informaron los medios de comunicación.
El grupo de investigación del Hospital de Investigación Infantil St. Jude de Memphis, Tennesee, logró descubrir el gen después de analizar en profundidad muestras de alrededor de 11 mil virus de la gripe que el doctor Robert Webster había coleccionado por todo el mundo desde 1976.
Este muestrario incluía alrededor de 7 mil virus de gripe aviar, procedentes de aves de corral, patos, gaviotas y otras especies.
Los resultados iniciales de los análisis genéticos mostraron que la totalidad de las muestras víricas de gripe aviar tenían este único gen que, por contra, no aparecía en los virus de gripe humana, según informaron los investigadores en la revista Science.
En este sentido, explicaron que las personas infectadas con el virus H5N1 en Vietnam y Tailandia tenían la versión "aviar" del virus de la gripe, algo que ya sucedió en la epidemia de gripe de 1918, que acabó con la vida de decenas de millones de personas en todo el mundo.
Los científicos han completado el primer análisis genético en profundidad de más de 300 virus de gripe aviar de la colección, en el que identificaron 2 mil 196 genes de la gripe aviar y 160 genomas completos.
La información ha sido puesta a disposición de cualquier investigador que desee consultarla en una base de datos genética de carácter público.
El estudio sugiere que dos proteínas no estructurales, NS1 y NS2, pueden ser la llave para ayudar al virus aviar a colarse e interrumpir procesos celulares de importancia. Estas proteínas sólo aparecen cuando el virus de la gripe aviar ha infectado alguna célula.
De todas formas, aún hacen falta más evidencias para confirmar el descubrimiento. El virus H5N1 de la gripe aviar fue descubierto por primera vez en humanos en 1997.
Volvió a aparecer en 2003 y desde entonces ha infectado a al menos 152 personas, matando a 83, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los científicos temen que el virus pueda mutar pronto y convertirse en fácilmente transmisible entre la gente, causando una epidemia global similar a la de 1918.