COPENHAGUE.- Dinamarca pidió a sus ciudadanos que eviten visitar los países musulmanes y multiplicó sus gestiones diplomáticas para intentar desactivar la crisis desencadenada por las caricaturas de Mahoma, después de los ataques sufridos el fin de semana pasado en sus embajadas de Siria y Líbano.
El ministro daneses de Relaciones Exteriores, Per Stig Moeller, aconsejó hoy a los ciudadanos de Dinamarca que eviten los viajes que no sean "absolutamente necesarios" a 14 países musulmanes, entre ellos Egipto, uno de los destinos favoritos de los daneses en invierno.
El sábado pasado, manifestantes sirios saquearon la embajada danesa e incendiaron el edificio en el que se encontraba. La misma escena se reprodujo en el consulado danés de Beirut, donde hubo un muerto por asfixia entre los manifestantes y medio centenar de heridos.
En ambos casos, Dinamarca reaccionó inmediatamente, pidiendo a sus ciudadanos que abandonasen el país.
Moeller dijo ayer estar "horrorizado" por la escalada de violencia en Oriente Medio, y comentó que se había puesto en contacto con el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, y con otros dirigentes políticos, tanto árabes como occidentales, y religiosos.
El jefe de la diplomacia danesa apeló también a sus homólogos sirio y libanés "para decirles que era su responsabilidad" garantizar la seguridad de las embajadas que fueron saqueadas, al tiempo que solicitó una investigación.
Para intentar apaciguar la cólera de los musulmanes, Moeller propuso visitar la sede de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI).
La propuesta fue favorablemente recibida por la OCI, que ayer condenó los ataques, los que calificó de "reacciones desmesuradas" que perjudicaban gravemente la imagen del Islam.
Noruega, cuya embajada en Damasco fue también saqueada e incendiada junto a la danesa el sábado, pidió una indemnización a las autoridades sirias.
Las manifestaciones contra las caricaturas de Mahoma, publicadas originalmente por el diario danés Jyllands-Posten el 30 de septiembre pasado, continúan hoy en todo el mundo.
En Afganistán, un hombre murió y cuatro resultaron heridos en Mihtarlam en una manifestación contra los dibujos, y en Tailandia, 200 personas manifestaron pacíficamente ante la embajada danesa en Bangkok.