BERLIN.- El gobierno alemán sospecha que los servicios secretos estadounidenses escucharon en 2003 en Bagdad las comunicaciones telefónicas de sus agentes secretos a través de su cuartel general en Alemania, informó hoy un periódico.
Según el diario "Leipziger Volkszeitung", esas escuchas telefónicas permitieron a los servicios secretos norteamericanos recibir informaciones detalladas, mientras las fuerzas armadas estadounidenses estaban comprometidas en una campaña de bombardeos sobre Bagdad.
Por otra parte, el comandante estadounidense de la base de Qatar habría ejercido presiones sobre el servicio secreto exterior alemán (Bundesnachrichtendienst, BND) para recibir informaciones útiles para sus operaciones militares, pero el espionaje alemán no respondió a esa demanda.
El diario se apoya en un informe confidencial sobre las actividades del BND antes de que sea enviado este miércoles a la comisión de control del parlamento federal (Bundestag), encargada de supervisar las actividades de los servicios secretos alemanes.
En enero pasado se desató una polémica en Alemania sobre el papel cumplido por dos agentes del BND destacados en Bagdad al comienzo de la guerra de Irak.
Según los medios de difusión alemanes, que se apoyaban sobre todo en declaraciones de un ex colaborador anónimo del Pentágono, esos agentes suministraron informaciones útiles para el bombardeo de algunos objetivos.
Desmentidos
El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, desmintió esas informaciones y reafirmó que el gobierno del canciller Gerhard Schroeder tenía entre sus prerrogativas la de "no apoyar acciones militares."
El gobierno alemán precisó que sus servicios de espionaje transmitieron a sus similares estadounidenses la ubicación de objetivos a evitar, como escuelas, hospitales o embajadas.
Según el informe citado por el Leipziger Volkszeitung, sobre un total de 125 informes del BND sólo 25 fueron transmitidos a las oficinas estadounidenses.
Los partidos de oposición alemanes, los liberales (FDP), Verdes y neocomunistas (LP), habían reclamado, y después desistieron por falta de votos suficientes, la creación de una comisión parlamentaria investigadora para investigar los errores de los servicios secretos alemanes.
Esta comisión estaría interesada asimismo en las transferencias de eventuales prisioneros de la CIA a través de Alemania hacia países que practican la tortura y en el caso del Jaled el-Masri, un alemán de origen libanés, que fue detenido por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos en Afganistán y torturado.