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Bush descartó ataques a plantas nucleares iraníes

El Presidente estadounidense aclaró que su gobierno está encarando una dura realidad: quizás no haya manera de evitar que Irán fabrique una bomba atómica.

18 de Abril de 2006 | 05:29 | AP
WASHINGTON.-El Presidente George W. Bush calificó de "insensata especulación" la posibilidad de bombardear las planteas nucleares de Irán para castigar la actitud de Teherán al proseguir con su programa nuclear.

Pero reconoció que la diplomacia no ha sido fructífera hasta ahora, por lo que su gobierno está encarando una dura realidad: quizás no haya manera de evitar que Irán fabrique una bomba atómica.

Las opciones de Washington son pocas y llenas de problemas. Incluyen un ataque militar para terminar o al menos retrasar la adquisición por parte de Irán de los utensilios necesarios para fabricar armas nucleares; diplomacia internacional; y negociaciones directas, con concesiones claro está, para convencer a Teherán de que ganaría mucho más si renuncia a su programa nuclear.

Estados Unidos también podría simplemente esperar, impaciente e iracundo, a que Irán se especialice en materia nuclear, y pensar luego en disuadirlo de que no use ninguna de las armas que llegue a construir. El mismo compromiso que ya ha logrado con China y la ex Unión Soviética.

"Todas las opciones lucen poco atractivas en este momento, excepto proseguir las conversaciones", opina Mitchell Reiss, ex director de política y planeación del Departamento de Estado durante el gobierno de Bush y experto en relaciones internacionales.

Luego de dos años de insistir, Bush logró que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas revisara el caso de Irán, acusado por Washington de tener intenciones ocultas en su autodenominado pacifista programa nuclear.

Es poco probable, sin embargo, que los aliados de Washington respalden la toma de medidas duras contra Irán, mientras la invasión a Irak mantiene costos políticos y económicos tan elevados.

Probablemente en pocas semanas el Consejo de Seguridad decida imponer sanciones o simplemente cierre el caso, tal como aspiran Rusia y China, honrando sus nexos comerciales con Teherán, uno de los primeros productores petroleros del mundo.

La diplomacia estadounidense contempla un plan alternativo de sanciones limitadas pero intercontinentales para Irán, como por ejemplo prohibir los viajes de sus líderes a Europa.

En Moscú, el caso será discutido el martes y miércoles. En privado, algunos miembros actuales y previos del gobierno de Washington comentan que hace tiempo llegaron a la conclusión de que su país tiene pocas posibilidades de detener el programa nuclear iraní. Pero guardan una ligera esperanza de que un consenso internacional sí pueda lograrlo.