WASHINGTON.- Cinco personas murieron al estrellarse el avión en que viajaban en las cercanías del aeropuerto de Bloomington, en el estado norteamericano de Indiana.
El aparato procedía de Lafayette, unos 150 kilómetros al noroeste, y cayó anoche en una zona boscosa, a poco más de un kilómetro del comienzo de la pista.
En ese momento había una densa niebla. Se ignora si esta circunstancia tuvo un papel en la tragedia, pero sin duda demoró las búsquedas: hicieron falta unas cinco horas para identificar y alcanzar los restos del avión y recuperar los restos de las víctimas.
Los controladores de vuelo dijeron no haber recibido señales de alarma del piloto, que ya había activado con su telecomando las luces de la pista.
Residentes de la zona alertaron a la policía y bomberos, después de escuchar los ruidos de un avión en problemas y un estruendo.