PARÍS.- Francia, España y varios países árabes condenaron hoy el ataque israelí contra la población libanesa de Qaná, mientras que el Papa Benedicto XVI rogó por un inmediato cese del fuego.
El Presidente de Francia, Jacques Chirac se enteró "consternado de ese acto de violencia que costó la vida de numerosas víctimas inocentes, especialmente mujeres y niños", dijo su oficina en un comunicado.
"Francia condena este acto injustificable, que demuestra, aún más que nunca, la necesidad de lograr un cese inmediato del fuego, sin el cual dramas similares se repetirán", añadió un comunicado del Ejecutivo galo.
En Madrid, el Gobierno de España expresó su "profunda preocupación y condena" por el ataque a la población de Qaná, y exigió "un cese inmediato del fuego".
A su vez Gaspar Llamazares, líder del partido Izquierda Unida, dijo que España, las Naciones Unidas y la Unión Europea deben imponer sanciones a Israel, argumentando que el ataque era "un acto de terrorismo de estado que viola los derechos humanos".
Benedicto XVI pide el fin del espiral de violencia
El Papa Benedicto XVI pidió por su parte una tregua inmediata en Medio Oriente. "En nombre de Dios, pido a todos aquellos responsables por esta espiral de violencia, que inmediatamente depongan las armas", dijo el Papa a los fieles en una declaración formulada en su residencia veraniega de Castel Gandolfo, en los suburbios de Roma.
El rey Abdulá de Jordania, cuyo país tiene relaciones diplomáticas con Israel, al igual que Egipto, acusó al estado judío de "agresión criminal" contra la población de Qaná. El monarca condenó "el horrendo crimen perpetrado por fuerzas israelíes, que condujo al asesinato de civiles inocentes, entre ellos gran cantidad de niños y de mujeres".
En tanto, Irán exigió el domingo que funcionarios israelíes y estadounidenses sean procesados por lo que calificó de crímenes de guerra en Líbano.
En Londres, la secretaria de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña Margaret Beckett, dijo que el ataque israelí contra Qaná era "una tragedia para las personas afectadas en Líbano y para esas familias". Sin embargo, Beckett no pidió un cese del fuego.
Israel ha rechazado las condenas, señalando que había advertido a la población civil de la zona que saliera de allí, y responsabiliza por el ataque a Hezbollá, afirmando que el grupo guerrillero lanza misiles desde esos lugares y se esconde entre la población civil.