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Kirchner condenó violencia en incidentes entre peronistas

Dos grupos rivales del justicialismo se enfrentaron a balazos y piedrazos, lo que causó 50 heridos.

18 de Octubre de 2006 | 21:42 | Ansa

BUENOS AIRES.- El presidente argentino, Néstor  Kirchner, condenó hoy los desmanes ocurridos el martes en el  Mausoleo del ex mandatario Juan Domingo Perón, y adjudicó los  incidentes a quienes pretenden, supuestamente, "perturbar y frenar el cambio’’.


Kirchner mantuvo silencio durante la jornada sobre los  incidentes ocurridos durante el traslado del féretro de Perón hasta su nuevo destino, pero finalmente lanzó una dramática  apelación esta noche, durante un acto público en una comuna del oeste del Gran Buenos Aires.


El presidente afirmó que "no hay lugar para los violentos’’ y  advirtió que "no puede haber impunidad para los violentos porque  la impunidad siempre fue mala consejera’’.


Kirchner, ante el auditorio, dijo: "todos sabemos quienes son" los responsables de los incidentes, pero se negó a brindar mayores precisiones.


En cambio, transformó los incidentes del martes en una  apelación a favor de su gobierno, al sostener: "las cosas que  suceden no suceden de casualidad, hay que apuntar contra el presidente, contra Kirchner para frenar el cambio, pero no importa que nos sigan atacando o descalificando’’. 


"Yo los necesito a ustedes porque solo no puedo, y está visto  con lo que pasó ayer (en referencia a los incidentes) que solo no puedo’’, remarcó Kirchner.


Con un tono más dramático agregó: "los necesito hermanos míos y les pido que me ayuden con fuerza, les ruego que me acompañen’’.


Felipe Solá, gobernador de la provincia de Buenos Aires  (donde está ubicado el nuevo mausoleo dedicado a Perón), fue muy duro con las organizaciones sindicales que organizaron el  traslado del féretro, al sostener que protegen a grupos violentos de "patoteros’’.


"Estos patoteros tienen celulares, tienen plata, tienen salarios, tienen fierros, se comunican entre sí’’, aseveró Solá. 


"Basta de patoteros en la Argentina, terminemos con los  patoteros, que no puedan ir a ningún lado’’, pidió Solá, al compartir junto a Kirchner el acto público organizado en la  comuna de J.C Paz, 40 kilómetros al oeste de la capital  argentina.


Por los incidentes ocurridos durante el traslado del féretro  de Perón, el juez de la ciudad de La Plata -60 kilómetros al sur  de Buenos Aires- César Melazo, ordenó hoy la detención del autor  de por lo menos cinco disparos durante los enfrentamientos, identificado como Emilio Quiróz, delegado y empleado del  sindicato de los camioneros.


El juez le imputa los delitos de "abuso de armas, intimidación pública e intento de homicidio’’ y rechazó el pedido  de eximición que presentó su abogado. 


El jefe sindical de los camioneros es Hugo Moyano, actual  secretario general de la central sindical peronista CGT y aliado político del presidente Kirchner, lo que motivó que las críticas  opositoras recayeran en el mandatario.


La CGT fue la entidad que organizó el traslado del féretro de  Perón desde un cementerio de la capital al mausoleo construido  en memoria del extinto caudillo político en la localidad de San  Vicente, en la periferia sur de Buenos Aires.


Moyano reconoció en conferencia de prensa que Quiróz fue  chofer de su hijo Pablo -actual secretario general del Sindicato  de Camioneros- y que "es miembro del gremio’’, pero dijo desconocer por qué acudió armado al acto.


"¡Qué sé yo por qué entró armado!, me preguntan a mí, si ahí  había miles de personas, nosotros no palpamos’’ de armas, se defendió Moyano en conferencia de prensa.


Moyano intentó culpar a la policía de la falta de seguridad  en San Vicente, cuando la CGT y las 62 Organizaciones -rama  sindical del peronismo ortodoxo- había pedido hacerse cargo del  control en el interior del predio de 9 hectáreas, que en la  década del 50 fue casa de fin de semana del ex presidente Perón.


El dirigente adjudicó los desórdenes al sindicato de la construcción de La Plata, con el presunto objetivo de "impedir  la presencia de Kirchner’’ en el acto.


Kirchner canceló su participación al observar la gravedad de  los desórdenes y lo mismo hicieron sus ministros y el gobernador Solá.


El ex presidente Carlos Menem, la senadora peronista disidente  Hilda "Chiche’’ de Duhalde, la candidata presidencial Elisa  Carrio y los dirigentes de derecha Mauricio Macri y Ricardo López Murphy se basaron en los desórdenes para criticar duramente al gobierno.


Menem sostuvo que "los bochornosos incidentes son  consecuencia de la política que busca reinstalar en la Argentina el clima de violencia política de los años 70’’, imputación  dirigida a Kirchner, que reivindica a los jóvenes militantes peronistas desaparecidos en aquellos años.


Mauricio Macri, diputado nacional, presidente del club Boca  Juniors y uno de los principales dirigentes de la derecha, habló  de un clima de "violencia general, de anarquía, de todo se  puede en el país, ya que se vulnera la ley y el orden’’.


Elisa Carrió, líder del partido opositor ARI, también  responsabilizó al gobierno por entender que los desórdenes "son  consecuencia directa de una lógica de la violencia ejercida por  las autoridades nacionales’’.


Según Carrió, Kirchner y sus ministros ’’utilizan distintas  fuerzas de choque para gobernar’’ y ’’algunos sindicalistas son  avalados para actuar con impunidad’’.


La senadora Hilda "Chiche’’ Duhalde, esposa del ex presidente argentino Eduardo Duhalde (2002-2003), ahora enfrentado con Kirchner, responsabilizó a Moyano y a otros dirigentes  sindicales, por no haber prevenido enfrentamientos entre grupos rivales.


Duhalde también criticó a los funcionarios de segunda línea del gobierno que culparon a sectores peronistas con su marido  -ex secretario político del Mercosur- por los desmanes. 


"Estoy sintiendo que hemos retrocedido 30, 40 años en la  Argentina, la violencia se ha instalado no solo a nivel político sino como una forma donde nadie reconoce responsabilidades y algunos dirigentes aprovechan a culpar a un sector’’, afirmó "Chiche’’ Duhalde.


Ricardo López Murphy, fugaz ministro de Economía del  presidente Fernando De la Rua en abril de 2001 y quien después fundó un partido derechista, tomó los desórdenes para reiterar sus cuestionamientos a la política de derechos humanos de Kirchner.


"Usted no puede hacer ese recuerdo hemipléjico, segmentado y llevarnos para atrás en la historia gratis... hemos empezado a  pagar los costos de ese recorrido hacia atrás’’, afirmó López  Murphy, en referencia al impulso oficial a la revisión de leyes de perdón a los represores de la dictadura.