BUENOS AIRES.- El presidente argentino, Néstor Kirchner, condenó hoy los desmanes ocurridos el martes en el Mausoleo del ex mandatario Juan Domingo Perón, y adjudicó los incidentes a quienes pretenden, supuestamente, "perturbar y frenar el cambio’’.
Kirchner mantuvo silencio durante la jornada sobre los incidentes ocurridos durante el traslado del féretro de Perón hasta su nuevo destino, pero finalmente lanzó una dramática apelación esta noche, durante un acto público en una comuna del oeste del Gran Buenos Aires.
El presidente afirmó que "no hay lugar para los violentos’’ y advirtió que "no puede haber impunidad para los violentos porque la impunidad siempre fue mala consejera’’.
Kirchner, ante el auditorio, dijo: "todos sabemos quienes son" los responsables de los incidentes, pero se negó a brindar mayores precisiones.
En cambio, transformó los incidentes del martes en una apelación a favor de su gobierno, al sostener: "las cosas que suceden no suceden de casualidad, hay que apuntar contra el presidente, contra Kirchner para frenar el cambio, pero no importa que nos sigan atacando o descalificando’’.
"Yo los necesito a ustedes porque solo no puedo, y está visto con lo que pasó ayer (en referencia a los incidentes) que solo no puedo’’, remarcó Kirchner.
Con un tono más dramático agregó: "los necesito hermanos míos y les pido que me ayuden con fuerza, les ruego que me acompañen’’.
Felipe Solá, gobernador de la provincia de Buenos Aires (donde está ubicado el nuevo mausoleo dedicado a Perón), fue muy duro con las organizaciones sindicales que organizaron el traslado del féretro, al sostener que protegen a grupos violentos de "patoteros’’.
"Estos patoteros tienen celulares, tienen plata, tienen salarios, tienen fierros, se comunican entre sí’’, aseveró Solá.
"Basta de patoteros en la Argentina, terminemos con los patoteros, que no puedan ir a ningún lado’’, pidió Solá, al compartir junto a Kirchner el acto público organizado en la comuna de J.C Paz, 40 kilómetros al oeste de la capital argentina.
Por los incidentes ocurridos durante el traslado del féretro de Perón, el juez de la ciudad de La Plata -60 kilómetros al sur de Buenos Aires- César Melazo, ordenó hoy la detención del autor de por lo menos cinco disparos durante los enfrentamientos, identificado como Emilio Quiróz, delegado y empleado del sindicato de los camioneros.
El juez le imputa los delitos de "abuso de armas, intimidación pública e intento de homicidio’’ y rechazó el pedido de eximición que presentó su abogado.
El jefe sindical de los camioneros es Hugo Moyano, actual secretario general de la central sindical peronista CGT y aliado político del presidente Kirchner, lo que motivó que las críticas opositoras recayeran en el mandatario.
La CGT fue la entidad que organizó el traslado del féretro de Perón desde un cementerio de la capital al mausoleo construido en memoria del extinto caudillo político en la localidad de San Vicente, en la periferia sur de Buenos Aires.
Moyano reconoció en conferencia de prensa que Quiróz fue chofer de su hijo Pablo -actual secretario general del Sindicato de Camioneros- y que "es miembro del gremio’’, pero dijo desconocer por qué acudió armado al acto.
"¡Qué sé yo por qué entró armado!, me preguntan a mí, si ahí había miles de personas, nosotros no palpamos’’ de armas, se defendió Moyano en conferencia de prensa.
Moyano intentó culpar a la policía de la falta de seguridad en San Vicente, cuando la CGT y las 62 Organizaciones -rama sindical del peronismo ortodoxo- había pedido hacerse cargo del control en el interior del predio de 9 hectáreas, que en la década del 50 fue casa de fin de semana del ex presidente Perón.
El dirigente adjudicó los desórdenes al sindicato de la construcción de La Plata, con el presunto objetivo de "impedir la presencia de Kirchner’’ en el acto.
Kirchner canceló su participación al observar la gravedad de los desórdenes y lo mismo hicieron sus ministros y el gobernador Solá.
El ex presidente Carlos Menem, la senadora peronista disidente Hilda "Chiche’’ de Duhalde, la candidata presidencial Elisa Carrio y los dirigentes de derecha Mauricio Macri y Ricardo López Murphy se basaron en los desórdenes para criticar duramente al gobierno.
Menem sostuvo que "los bochornosos incidentes son consecuencia de la política que busca reinstalar en la Argentina el clima de violencia política de los años 70’’, imputación dirigida a Kirchner, que reivindica a los jóvenes militantes peronistas desaparecidos en aquellos años.
Mauricio Macri, diputado nacional, presidente del club Boca Juniors y uno de los principales dirigentes de la derecha, habló de un clima de "violencia general, de anarquía, de todo se puede en el país, ya que se vulnera la ley y el orden’’.
Elisa Carrió, líder del partido opositor ARI, también responsabilizó al gobierno por entender que los desórdenes "son consecuencia directa de una lógica de la violencia ejercida por las autoridades nacionales’’.
Según Carrió, Kirchner y sus ministros ’’utilizan distintas fuerzas de choque para gobernar’’ y ’’algunos sindicalistas son avalados para actuar con impunidad’’.
La senadora Hilda "Chiche’’ Duhalde, esposa del ex presidente argentino Eduardo Duhalde (2002-2003), ahora enfrentado con Kirchner, responsabilizó a Moyano y a otros dirigentes sindicales, por no haber prevenido enfrentamientos entre grupos rivales.
Duhalde también criticó a los funcionarios de segunda línea del gobierno que culparon a sectores peronistas con su marido -ex secretario político del Mercosur- por los desmanes.
"Estoy sintiendo que hemos retrocedido 30, 40 años en la Argentina, la violencia se ha instalado no solo a nivel político sino como una forma donde nadie reconoce responsabilidades y algunos dirigentes aprovechan a culpar a un sector’’, afirmó "Chiche’’ Duhalde.
Ricardo López Murphy, fugaz ministro de Economía del presidente Fernando De la Rua en abril de 2001 y quien después fundó un partido derechista, tomó los desórdenes para reiterar sus cuestionamientos a la política de derechos humanos de Kirchner.
"Usted no puede hacer ese recuerdo hemipléjico, segmentado y llevarnos para atrás en la historia gratis... hemos empezado a pagar los costos de ese recorrido hacia atrás’’, afirmó López Murphy, en referencia al impulso oficial a la revisión de leyes de perdón a los represores de la dictadura.