LONDRES.- Un civil iraquí detenido por los soldados británicos en Irak manifestó el lunes ante un tribunal militar que sus captores lo golpearon y obligaron a beber orina.
Muhanned Thaher Abdulá al-Mansouri relató que fue golpeado en varias oportunidades y obligado a permanecer boca abajo en un inodoro mientras estuvo detenido bajo sospechas de ser miembro de la insurgencia en Basora, en septiembre del 2003.
Siete soldados de un regimiento británico enfrentan un juicio por presuntos abusos a iraquíes.
"Pedí agua, entonces él (un soldado) orinó en una botella y dijo 'agua, agua, agua', y la colocó en mi boca", manifestó Abdulá a través de un intérprete. "Me obligó a beberla. Cuando escupí la orina de mi boca, dos de ellos comenzaron a golpearme durante 20 minutos", dijo.
Abdulá señaló que le manifestó a un médico militar que tenía asma. El doctor le dijo que le llevaría oxígeno, pero en cambio le arrojó en su cara un repelente para insectos y comenzó a reírse, según el relato de Abdulá.
Seis de los soldados rechazaron las acusaciones que enfrentan. Uno de ellos, Donald Payne, de 35 años, aceptó el cargo de crímenes de guerra por tratar de manera inhumana a detenidos iraquíes, convirtiéndose en el primer criminal de guerra británico que lo admite, aunque negó otras dos acusaciones de homicidio y de obstruir a la justicia.