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Forense confirma que en el 11-M no participaron terroristas suicidas

Carmen Baladía sostuvo que existía una gran diferencia entre "nuestros 191 muertos y aquellos del 3 de abril", en referencia a los siete presuntos autores de la masacre que se suicidaron en Leganés cuando se vieron acorralados por la policía.

17 de Mayo de 2007 | 14:28 | EFE

MADRID.- La directora del Instituto Anatómico Forense, Carmen Baladía, confirmó hoy ante el tribunal que juzga a los acusados por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que entre los 191 muertos de ese día no hubo terroristas suicidas.


"No había indicios propios de un suicida terrorista" entre los cadáveres rescatados de entre los restos de los trenes donde los terroristas colocaron las bombas, dijo Baladía, quien junto a otros tres forenses practicó las autopsias.


Durante varios días, los forenses trabajaron sin descanso para identificar a las víctimas en la improvisada morgue que se instaló en un recinto ferial a las afueras de Madrid.


Baladía destacó que había una gran diferencia entre "nuestros 191 muertos y aquellos del 3 de abril", en referencia a los siete presuntos autores de la masacre que se suicidaron en Leganés, localidad próxima a Madrid, cuando se vieron acorralados por la policía.


Aunque no se realizó ningún estudio comparativo, la directora del Instituto Anatómico Forense indicó que uno de los cadáveres de Leganés tenía incrustado un pequeño objeto metálico, "típico del suicida terrorista que quiere morir matando y se adosa el material que va a utilizar para causar su muerte y la de otros".


"Mis compañeros pensaron, con buen criterio que podían ser restos de material explosivo", añadió, aunque después resultó ser la pila de un reloj.


Baladía, que coordinó las labores realizadas por el Instituto Anatómico Forense en las autopsias y el proceso de identificación de las víctimas del 11-M, explicó que el día 12 de marzo ya tenían identificados 156 cadáveres que fueron entregados a sus familias.


En el momento en el que llegaban los fallecidos al recinto ferial, se les señalaba con la letra C de catástrofe y un número, así como con otra letra que correspondía al lugar del que procedían para evitar que se pudiera producir cualquier equívoco.


A partir de la noche del 12 de marzo, el trabajo fue más complicado ya que quedaban sin identificar los cuerpos que habían sufrido las más graves lesiones, algunos con amputación de manos o dedos, lo que impedía realizar los análisis de dactiloscopía.


Ese día se decidió el traslado al cementerio de la Almudena de Madrid para poder contar con mejores condiciones de trabajo, ya que allí existían cámaras frigoríficas y podían realizar las pruebas de ADN.


Juan Miguel Monge, otro de los médicos forenses que participó en las autopsias, explicó que en la mayoría de los casos la muerte por una explosión es prácticamente inmediata debido a la fuerte "onda de presión" que se produce y que, de hecho, algunos de los cadáveres estaban en los mismos asientos de los trenes donde viajaban.


Tras ese golpe seco se registra una "onda de succión" de sentido contraria, que es lo que provoca las amputaciones y fragmentaciones en los cuerpos, y el que muchas víctimas queden desnudas, dijo.


Acusados en huelga


Hoy también hizo noticia la huelga de hambre que declararon 14 de los acusados, cuyos abogados entregaron un comunicado a la prensa para manifestar que sus clientes están dispuestos a llevar el ayuno "hasta sus últimas consecuencias".


El escrito señala que los acusados creen que "tanto las pruebas del juicio como su presunta culpabilidad o inocencia, están siendo utilizadas como objeto de debate político entre los diferentes partidos y medios de comunicación" españoles.


El documento añade que sienten "una desesperación tan grande" que han decidido que "prefieren morir a seguir sufriendo", por lo que se declaran en huelga de hambre de forma indefinida.


Poco después, sin embargo, los acusados Abdelilah El Fadual y Hamid Ahmidan decidieron volver a comer tras un ayuno que no duró más de 24 horas, según informaron fuentes jurídicas.


El Fadual y Ahmidan, para quienes la Fiscalía pide 23 años y seis meses y 12 años de cárcel respectivamente, comieron hoy el menú que se les da todos los días a los acusados que están presos, formado por lentejas estofadas, filete en salsa y naranja, indicaron las fuentes.


Esta renuncia supone que son doce los acusados que siguen con la huelga de hambre: los cuatro que la iniciaron el jueves pasado y los ocho que la comenzaron ayer.


Los primeros en comenzar la protesta fueron Abdelmajid Bouchar, uno de los presuntos autores materiales del 11-M, y los tres supuestos ideólogos de la masacre, Hassan El Haski, Rabei Osman El Sayed, "Mohamed El Egipcio", y Youssef Belhadj.


Estos dos últimos también iniciaron una huelga de sed, que abandonaron hoy, según anunciaron en un escrito.

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