WELLINGTON.- El príncipe William de Inglaterra arribó a Nueva Zelanda para una visita de tres días en su primer viaje oficial en solitario en representación de su abuela, la reina Isabel II.
El príncipe Guillermo, de 27 años, fue recibido por el representante de la reina en Nueva Zelanda, el gobernador general sir Anand Satyanand.
La reina Isabel II sigue siendo la jefa de Estado de la ex colonia británica, pese a que Nueva Zelanda es independiente desde 1947 y el papel del gobernador general es básicamente ceremonial.
Los republicanos, quienes quieren que Nueva Zelanda corte todas las relaciones formales con la monarquía, anunciaron que realizarán protestas pacíficas durante la visita del príncipe, en cuyo programa figura la inauguración oficial del edificio de la nueva corte suprema, que reemplazó al "Privy Council" británico como la más alta corte de apelación del país.
En tanto, un grupo llamado Monarquía Nueva Zelanda recibió con beneplácito la visita. El portavoz Simon O'Connor dijo que el hecho de que Nueva Zelanda sea el destino de la primera visita oficial en solitario del príncipe destaca la relevancia de los víncules de la realeza británica con el país.
Noel Cox, presidente de la Liga Monárquica de Nueva Zelanda, rechazó las críticas sobre el costo que implicaba la visita a los contribuyentes y dijo que el viaje se pagaba a sí mismo por el valor de la promoción turística que le daba al país.Con más de 30 periodistas acompañando al príncipe, Nueva Zelanda se publicita en la prensa británica cada vez que el viaje es mencionado, indicó.
"Si tuviéramos que pagar por este tipo de publicidad, costaría una fortuna".Como aficionado al rugby, el príncipe Guillermo tenía previsto visitar el estadio Eden Park de Auckland, donde se disputarán el año próximo los partidos de la Copa Mundial.