CIUDAD DE GUATEMALA.- El Presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, reconoció este viernes en Guatemala que la "permanencia" del Gobernante de facto, Roberto Micheletti, fue "un obstáculo" para salir de la crisis política por el Golpe de estado, pero confía que la misma será superada después que tome posesión el miércoles próximo.
"Definitivamente ha sido un obstáculo la permanencia de Micheletti" en el cargo para lograr el restablecimiento político con la comunidad internacional, dijo Lobo a la prensa tras reunirse con empresarios centroamericanos.
El Mandatario electo aseguró que la presencia de Micheletti en el Gobierno de facto hondureño "ha retrasado un tanto la normalización de las relaciones de Honduras con la comunidad internacional".
Lobo ratificó que después que asuma el cargo el próximo 27 de enero firmará un salvoconducto para Zelaya, quien se iría a vivir con su familia como "huésped de honor" a República Dominicana, tras un acuerdo alcanzado con el Mandatario de ese país caribeño, Leonel Fernández.
Asimismo, precisó que creará una comisión de la verdad para que investigue los sucesos de antes y después del Golpe de Estado de junio pasado.
Añadió que insistirá ante el Congreso para que apruebe una amnistía general contra los que participaron en el Golpe de Estado y buscará ser un Presidente "de unidad y de paz para todos los hondureños".
Lobo sostuvo una reunión privada con el Mandatario guatemalteco, Álvaro Colom, para hablar sobre la crisis hondureña, antes de regresar a su país.
El Presidente electo también invitó a invertir en su país a los empresarios centroamericanos, a quienes ofreció "reglas claras y definidas" en el marco de la economía social de mercado.
"Vengo a expresarles claramente el interés que tenemos los hondureños de que haya un ambiente en el cual los empresarios sientan que hay libertad y garantías en la inversión", dijo Lobo en una reunión con la Asociación Federada de Cámaras de Comercio en la capital guatemalteca.