El fabricante japonés Toyota cuantificó hoy el impacto de sus masivas revisiones de vehículos en todo el mundo en unos 180.000 millones de yenes (1.426 millones de euros ó 1.982 millones de dólares), al tiempo que minimizó el problema del freno de sus híbridos Prius.
Al anunciar sus resultados financieros del último trimestre de 2009, los responsables del líder mundial del motor explicaron en rueda de prensa que esa cifra incluye el costo de las revisiones de ocho millones de unidades en todo el mundo por posibles fallos, así como el impacto sobre las ventas.
El fabricante ha fijado unas provisiones de 100.000 millones de yenes (794 millones de euros ó 1.100 millones de dólares) para el control de calidad de los vehículos y de hasta 80.000 millones de yenes (635 millones de euros ó 880 millones de dólares) para cubrir el esperado descenso en ventas y otros gastos.
Según Toyota, las revisiones por posibles fallos en el pedal de acelerador supondrán una reducción de la ventas en 100.000 unidades, el 80 por ciento de ellas en Estados Unidos y el porcentaje restante en el resto de sus mercados.
A finales de enero, Toyota llamó a revisión 4,5 millones de vehículos en EEUU, Europa y otras zonas por un posible defecto del acelerador, que se suma a otro problema con las alfombrillas del conductor por el que ya había anunciado chequeos de 4,2 millones de unidades en Estados Unidos, su primer mercado.
Además, esta semana se han recibido más de cien quejas en Japón y EEUU por el mal funcionamiento de los frenos de la exitosa última versión del híbrido Toyota Prius en determinadas condiciones, que al menos en un caso llegaron a causar un accidente con dos heridos.
En este sentido, los directivos de Toyota minimizaron hoy esos posibles fallos, que calificaron de "un problema de software" contra el que ya se han tomado medidas, y dijeron que no se trata de un problema mecánico.
Los responsables de Toyota reconocieron que, tras las primeras reclamación, identificaron el problema y en enero realizaron un cambio en el software que coordina el sistema ABS y los frenos para evitar un retraso en la respuesta del vehículo.
Hiroyuki Yokoyama, uno de los jefes de división de Toyota, aseguró que el retraso sólo se produce en terreno con baches o deslizante y que "no compromete la seguridad de los ocupantes".
Proyecta ganancias hasta marzo
El fabricante japonés, en tanto, anunció que entre octubre y diciembre ganó 153.200 millones de yenes (1.212 millones de euros ó 1.680 millones de dólares), frente a las pérdidas de 164.700 millones de yenes (1.304 millones de euros ó 1.812 millones de dólarea) del mismo período de 2008, y pronosticó un beneficio neto para el actual ejercicio fiscal.
La empresa nipona, líder mundial del motor, presentó sus resultados en Tokio cuando se encuentra inmersa en los problemas provocados por sus llamadas a revisión de millones de vehículos en todo el mundo, a causa de un posible acelerador defectuoso.
Pese a la crisis de imagen que eso le ha supuesto, Toyota auguró hoy que este año fiscal, que concluye en marzo, logrará un beneficio neto de 80.000 millones de yenes (635 millones de euros), una revisión al alza pues en su última previsión esperaba pérdidas.