ESTAMBUL.- El jefe del Estado Mayor del Ejército turco, Ilker Basbug, no asiste a las reuniones de la cumbre informal de la OTAN que se celebra en Estambul ya que el protocolo aliado le obliga a sentarse detrás del ministro de Defensa de su país, informó hoy la prensa local.
Turquía es un país donde los militares conservan gran influencia en la vida política y, desde el inicio de la democracia en la década de 1950, el Ejército ha intervenido en cuatro ocasiones (1960, 1971, 1980 y 1997) para forzar la caída de gobiernos electos.
Según el actual protocolo, el jefe del Estado Mayor es la cuarta autoridad del Estado, sólo por detrás del Presidente de la República, el presidente del Parlamento y el primer ministro.
El ministro de Defensa, cargo que actualmente ocupa el político conservador Vecdi Gönül, se encuentra en el décimo escalafón del protocolo del Estado.
En cambio, en la Alianza Atlántica, el protocolo oficial coloca al titular de Defensa por delante de los jefes de los ejércitos nacionales y durante las reuniones del Consejo del Atlántico Norte la cúpula castrense se sienta detrás de cada ministro.
De acuerdo a diferentes diarios turcos, Basbug ha decidido no asistir a las reuniones debido a esta diferencia.
Pero este problema con el protocolo revela una cuestión de fondo mucho mayor y es que, en Turquía el Estado Mayor del ejército trata directamente sus asuntos con la oficina del primer ministro, en lugar de ser dependiente del Ministerio de Defensa, como en la mayoría de países europeos.
Aunque en la última década sucesivos gobiernos han tratado de reducir el poder de los militares, la Unión Europea exige a Turquía que se reduzca la jerarquía de sus fuerzas Armadas y pasen a trabajar bajo supervisión del ministro de Defensa.