WASHINGTON.- El Gobierno de Estados Unidos afirmó anoche que los planes del Presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, de construir dos nuevos sitios de enriquecimiento de uranio constituyen una "nueva evidencia" de que se niega a cooperar con la comunidad internacional.
El anuncio "es una nueva evidencia de que Irán se niega a comprometerse constructivamente a cooperar con la AIEA", la Agencia Internacional de Energía Atómica, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.
Teherán podría iniciar en marzo la construcción de dos nuevas plantas de enriquecimiento de uranio más eficientes que la de Natanz, la única que tiene la República Islámica para producir combustible nuclear en la actualidad, anunció el jefe de la Organización Iraní de Energía Atómica, Ali Akbar Salehi.
El portavoz de la Casa Blancak Robert Gibbs, afirmó que el Presidente estadounidense, Barack Obama, así como otros dirigentes habían "estipulado claramente que sin cambio de actitud, el Gobierno iraní enfrentaba represalias".
Gibbs también sugirió que China, hasta ahora reticente frente a la eventualidad de sancionar a Irán, estaría dispuesta a hacerlo de ahora en adelante.
"Hemos trabajado bastante estrechamente con los chinos sobre las sancionas más severas que se hayan transmitido al Consejo de Seguridad desde la resolución 1874 sobre Corea del Norte", subrayó el portavoz.
Las grandes potencias sospechan que Irán está enriqueciendo uranio para fabricar armas nucleares, una acusación que la República Islámica desmiente.
El uranio enriquecido puede ser utilizado como combustible en los reactores nucleares o de una forma altamente refinada para producir el núcleo fisible de una bomba atómica.
Hasta ahora, las grandes potencias no han conseguido consenso acerca de nuevas sanciones contra Teherán.