Sudáfrica conmemora 50 años de masacre que cambió el rumbo del país

En el hecho ocurrido en la localidad de Sharpeville 60 personas murieron a manos de la Policía, mientras que otros 180 resultaron con diversas heridas.

JOHANNESBURGO.- Los sudafricanos conmemoraron hoy el 50 aniversario de la masacre de la localidad de Sharpeville, un suceso en el que efectivos de la Policía mataron a 69 personas que protestaban por el uso obligatorio de los pases de identidad para los “no-blancos” y que cambió el rumbo de la historia del país.


El 21 de marzo de 1960, cientos de residentes de Sharpeville, bajo la petición del líder del Congreso Panafricano, Robert Sobukwe, se acercaron a la comisaría sin los pases, en los que se concretaba a qué raza pertenecían, y que, según marcaban las normas del régimen del apartheid, los "no-blancos" debían llevar consigo a todas horas.


Fue en ese momento cuando la Policía comenzó a disparar indiscriminadamente sobre los manifestantes, matando a 69 personas e hiriendo a más de 180, la mayoría de los cuales recibieron disparos en la espalda cuando intentaban ponerse a salvo.


Después de la matanza de Sharpeville, que despertó fuertes críticas de la comunidad internacional, el partido Congreso Nacional Africano (CNA), que actualmente lleva cerca de 16 años en el poder, fue declarado ilegal junto con el Congreso Panafricano, lo que fue el inicio del movimiento de resistencia contra el apartheid.


Sin embargo, los habitantes de Sharpeville afirman que tras 16 años de libertad, el CNA, encabezado ahora por Jacob Zuma, no ha conseguido mejorar la vida de los sudafricanos, que soportan altos índices de paro, corrupción, y una deficiente distribución de servicios públicos de primera necesidad, como el agua potable o la electricidad.


Desde 1994, cuando se celebraron las primeras elecciones democráticas de la Sudáfrica libre, sólo tres de las carreteras de Sharpeville han sido asfaltadas, mientras que dos colegios han tenido que cerrar sus puertas recientemente, y el estadio de George Thabe, donde Mandela firmó la Constitución en 1996, está muy deteriorado.


"A esta localidad se le hace caso sólo el 21 de marzo. Seguimos viviendo con muchas dificultades (...), en algún momento esto va a explotar y no sabemos cuándo va ser eso", dijo al semanario sudafricano "Mail & Guardian" Hofni Mosesi, líder de la organización Residentes Preocupados de Sharpeville.


Pero los ciudadanos de Sharpeville no son los únicos que se encuentran en esta situación, si no que la falta de servicios básicos es algo que sucede en cientos de localidades por todo el país, en las que residen en su gran mayoría sudafricanos negros, lo que ha llevado a violentas protestas en los últimos meses.


Ante esta situación, el vicepresidente de Sudáfrica, Kgalema Motlanthe, pronunció hoy un discurso durante los actos de conmemoración de la masacre de Sharpeville, jornada que actualmente es el Día de los Derechos Humanos en el país y fiesta nacional, en el que pidió que cesaran las acciones violentas de los protestantes.


"La gente de Sharpeville en 1960 no protestó quemando bibliotecas ni destruyendo edificios públicos, sino que acudió a la comisaría sin los pases que por aquel entonces eran obligatorios para entregarse a la Policía", afirmó.


"Ahora vivimos en la era de la democracia, y por lo tanto os pido que utilicéis las instituciones democráticas para hacernos llegar vuestras peticiones y vuestras quejas", instó el vicepresidente de Sudáfrica.

EFE
Domingo, 21 de Marzo de 2010, 12:09
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