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Predicador de la Casa Pontificia afirma que dentro de la Iglesia es necesaria una purificación

Según Raniero Cantalamessa, las denuncias de abusos sexuales cometidos por sacerdotes "es tal vez la prueba más dura que está atravesando la Iglesia en este momento".

26 de Marzo de 2010 | 14:59 | EFE

CIUDAD DEL VATICANO.- El Predicador de la Casa Pontificia, el franciscano Raniero Cantalamessa, dijo hoy que dentro de la Iglesia hay una necesidad de purificación, "comenzando con el clero".


Cantalamessa hizo esta afirmación ante Benedicto XVI y la Curia Romana, durante su tercera predicación de la Cuaresma, en la que hizo referencia "con su habitual franqueza" -según resaltó Radio Vaticano-, a los "últimos eventos dolorosos" que ven a la Iglesia como protagonista, en referencia a los escándalos por abusos sexuales por parte de sacerdotes.


"Cristo sufre más que nosotros por las humillaciones de sus sacerdotes y las aflicciones de su Iglesia. Si lo permite es porque conoce el bien que de ello pude salir, con la mirada puesta en una mayor pureza de la Iglesia", afirmó el franciscano.


El Predicador pidió humildad y dijo que si la Iglesia es humilde "saldrá más resplandeciente que nunca de esta guerra".


"El ensañamiento de los medios de comunicación, como vemos en otros casos, a la larga tendrá el efecto contrario a lo que deseaban", añadió el religioso, según la versión de la predicación dada por el diario vaticano "L'Osservatore Romano", en referencia a las críticas que está recibiendo el Vaticano ante los numerosos casos de sacerdotes pederastas denunciados en varios países, algunos de los cuales han salpicado al Papa.


El religioso apeló a la fidelidad sacerdotal y afirmó que a esa fidelidad se opone "la traición de la confianza depositada por la Iglesia, la doble vida, el no respetar los compromisos, especialmente el celibato y la castidad".


"Sabemos por dolorosa experiencia cuánto daño puede acarrear a la Iglesia y a los fieles ese tipo de infidelidades. Es tal vez la prueba más dura que está atravesando la Iglesia en este momento", aseguró.


El Predicador agregó que Cristo es duro con "tibios con la fe" y señaló que esa tibieza del clero, la falta de celo y la inercia apostólica debilitan a la Iglesia más aún que "los escándalos ocasionales de algún sacerdote".


Cantalamessa dijo en su predicación que no se debe generalizar y que la Iglesia de hoy está llena de sacerdotes santos que cumplen silenciosamente su deber. No obstante, advirtió contra las vocaciones del dinero y la comodidad.


Las palabras de Cantalamessa recordaron a las meditaciones del cardenal Ratzinger durante el Vía Crucis del Viernes Santo de 2005, cuando dijo "cuánta suciedad hay en la Iglesia y entre los que por su sacerdocio deberían estar completamente entregados a Él".