LOS ÁNGELES.- El juez militar estadounidense David M. Jones decidió seguir adelante con el proceso contra un ex sargento de la infantería de Marina, el último acusado en la matanza de 24 civiles de la aldea de Haditha en 2005, el peor crimen de guerra de militares estadounidenses en Irak.
La autoridad rechazó un pedido para que se retiraran los cargos contra el ex sargento Frank Wuterich, cuya defensa había argumentado que hubo influencias indebidas de un comando.
"No hubo una influencia indebida" hacia ninguna parte, dijo el juez en una audiencia en la corte de la base militar de Camp Pendleton, a 130 km al sur Los Ángeles.
El 19 de noviembre de 2005, unos marines que inspeccionaban unas casas luego de la muerte de un camarada en la explosión de una bomba artesanal en Haditha, 260 kms. al oeste Bagdad, mataron a 24 civiles, entre ellos mujeres y niños.
Ocho marines fueron inculpados por este caso, cuatro soldados que estaban presentes en el lugar y cuatro oficiales. Pero hasta ahora a seis de los acusados se les retiraron los cargos y uno fue absuelto.
Wuterich, de 30 años, enfrentaría a partir de esta decisión un juicio en la corte marcial por homicidio voluntario, entre otros delitos, en el ataque de noviembre de 2005 en la ciudad de Haditha.