BOGOTÁ.- El gobierno colombiano anunció hoy que presentará una denuncia por la detención de dos nacionales que fueron detenidos en Venezuela y que fueron maltratados física y verbalmente por las autoridades de ese país.
"Los ciudadanos identificados como Adelis Pabón y su hijo Naiker Pabón -menor de edad que padece una discapacidad auditiva y de lenguaje-, fueron mal tratados por unidades militares al mando de un teniente de apellido Aponte.
Incluso, “frente a las dificultades para responder los fuertes cuestionamientos de los uniformados, el menor fue agredido física y verbalmente", precisó la Cancillería de Colombia.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, el consulado de Colombia en la localidad venezolana del Amparo, Venezuela, "presentará la denuncia formal por estos hechos ante las autoridades venezolanas respectivas".
Asimismo, se "notifica a los organismos multilaterales regionales sobre estas inaceptables irregularidades y exige a las autoridades de Venezuela una aclaración exhaustiva".
Colombia dijo que indagó por los dos colombianos ante las autoridades militares, judiciales y policiales venezolanas, "que negaron saber en dónde se encontraban".
"No obstante lo anterior, una vez fueron liberados se constató que estaban retenidos en el batallón Sucre de La Victoria, desde donde se negó su estancia impidiendo así la verificación consular, en abierta violación a lo consignado en la Convención de Viena de relaciones consulares", aseveró.
Por su lado, el alcalde de la localidad colombiana de Arauquita, Francisco Vargas, sostuvo que los dos pescadores, entre ellos un menor de edad sordomudo, fueron liberados después de haber sido acusados de contrabandistas y espías.
Adelis Pabón dijo que las autoridades venezolanas los detuvieron por "el delito de ser colombianos", y que por ello los golpearon e insultaron.
"(A) mi hijo, como no hablaba, le decían 'hable maldito colombiano de mierda' y le pegaban en la cabeza y le daban patadas y nos decían 'qué colombianos de mierda, malparidos que sólo sirven para matarlos, despedazarlos y echarlos al río'... 'no valen una mierda'", narró el pescador a Caracol Radio.
Pabón manifestó que ingresó a Venezuela para comparar unas gallinas y unas pinturas que necesitaba para su esposa, quien denunció la desaparición de sus parientes ante los medios locales.