EMOLTV

Tráfico aéreo aún se mantiene completamente cerrado en ocho países

El regreso a la normalidad está resultando lento, aunque sí se ha detectado una actividad superior a la de ayer.

20 de Abril de 2010 | 12:53 | EFE
imagen

El espacio aéreo europeo está dividido en tres zonas desde las 06:00 horas GMT de hoy.

AP

BRUSELAS.- El tráfico aéreo europeo recuperó hoy parte de su actividad, aunque sigue completamente cerrado en ocho países -Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Estonia, Letonia, Ucrania, Eslovenia y Eslovaquia- y parcialmente en dos -el norte de Francia y de Italia- por la alta concentración de ceniza volcánica.


Estas diez áreas configuran de momento la 'franja roja' en la que está completamente prohibido volar, informó hoy la Agencia Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol), que prevé actualizar sus datos esta noche para ajustar el espacio prohibido al desplazamiento de la nube.


Las zonas libres de partículas, en las que estará permitido volar, son: España, Portugal, Bélgica, Holanda, Alemania, Austria, la región balcánica, Bulgaria, la República Checa, Grecia, Noruega, Polonia, Rumania, Suiza y Turquía, así como el centro-norte de Italia y Francia, y el norte de Suecia.


Los demás países europeos forman parte de un tercer espacio en el que existe contaminación, pero a un nivel tan bajo que no resulta peligroso volar, por lo que las autoridades nacionales podrán permitir reanudar los servicios aéreos.


El espacio aéreo europeo se encuentra dividido en estas tres zonas desde las 06:00 horas GMT de hoy, un enfoque "más pragmático" que el cierre total del espacio aéreo europeo de todos los países en los que se ha detectado una mínima presencia de ceniza volcánica, según valoró hoy la Comisión Europea.


En la práctica, la vuelta a la normalidad está resultando lenta, aunque sí se ha detectado una actividad superior a la de ayer.


Eurocontrol confía en que hoy puedan operar en Europa hasta 14.000 vuelos (frente a 9.169 que despegaron ayer), la mitad que un día normal, lo que supone devolver la movilidad a un 75 por ciento del área continental europea.


La agencia europea señala que las perturbaciones en el tráfico aéreo por la nube volcánica, que hoy llegan a su sexto día, han causado la cancelación de más de 95.000 vuelos.


Las pérdidas económicas se calculan en más de 140 millones de euros diarios, según los datos que maneja la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que ha criticado duramente la gestión de esta crisis a escala europea.


La Comisión Europea anunció ayer que está dispuesta a habilitar un marco similar al aprobado tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU., con el objetivo de permitir a los estados miembros que concedan ayudas, pero recalcó que son los países lo que tienen que dar el paso y presentar sus solicitudes ante Bruselas.


De momento, ningún país comunitario ha recurrido a este mecanismo, confirmó un portavoz de la CE.


El comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, aclaró hoy en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), que los estados que concedan ayudas deben garantizar que no haya discriminación entre compañías, y que la financiación se destine a cubrir las pérdidas vinculadas al cierre del espacio aéreo y no a reestructurar aerolíneas dañadas antes de la crisis generada por la nube del volcán islandés.


Almunia reconoció que hay otros sectores económicos afectados, pero recalcó que "no todo el mundo puede demostrar pérdidas directas" por la suspensión del tráfico aéreo para justificar la concesión de ayudas de Estado como pueden hacerlo las aerolíneas.


El presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, por su parte, descartó otorgar ayudas a las compañías con cargo al presupuesto comunitario y comentó, también ante la Eurocámara, que sería "injusto" pedir a la UE "que saque la cartera" cuando no dispone de los medios necesarios.


En un debate extraordinario sobre la cuestión celebrado en Estrasburgo, la Comisión y la Presidencia de turno española de la UE confiaron en que las medidas adoptadas por los Veintisiete permitan retomar la mayoría de los vuelos en Europa, y defendieron su gestión de la crisis aérea provocada por la erupción del volcán islandés.


España urgió a los gobiernos europeos a hacer "todo lo posible por poner a disposición de los ciudadanos medios de transporte alternativos", en palabras del secretario de Estado español para la UE, Diego López Garrido.