Aquino podría ganar los comicios por amplio margen.
BLOOMBERGMANILA.- El senador Benigno Aquino III, hijo de dos iconos de la democracia de Filipinas, encabeza los primeros resultados oficiales de las elecciones presidenciales, donde millones acudieron con entusiasmo a las urnas pese a fallas en algunas máquinas automáticas para el conteo de votos y la violencia, que segó por lo menos nueve vidas en las últimas horas.
El cuerpo electoral dijo que Aquino estaba a la cabeza con 40,44% de los votos de un 38% de los recintos, mientras su rival más cercano, el depuesto Presidente Joseph Estrada, tenía 25,76%.
Aquino -cuyo padre fue asesinado por oponerse a la dictadura y cuya madre encabezó la revuelta llamada "poder del pueblo" que restauró las libertades individuales- podría ganar los comicios por amplio margen.
La Comisión Electoral amplió en cuatro horas el horario regular de votación para compensar algunas demoras. Incluso Aquino no pudo votar de inmediato debido a que una de las máquinas de votación no estaba funcionando en su recinto.
Las fallas electrónicas y la violencia relacionada a la campaña electoral, que ha provocado la muerte de más de 30 personas en los últimos tres meses, centraban las preocupaciones de los funcionarios que esperan que estos comicios marquen un nuevo estándar en la frágil democracia de las Filipinas.
Por primera vez, las máquinas registradoras ópticas estaban contando los sufragios en 76.000 recintos.
Una falla en el software descubierta hace una semana estuvo a punto de suspender las votaciones, pero fue reparada en último momento. Sin embargo, algunas máquinas tuvieron problemas en medio de la humedad del trópico, incluyendo en el pueblo de Aquino, Tarlac, en el norte de Manila.
"Éste es un nuevo sistema de votación. Tenemos una papeleta más grande, por eso espero que todo el mundo pueda votar sin ser retrasado y espero que no haya largas colas afuera cuando termine la votación", le dijo Aquino a los reporteros, mientras esperaba que la máquina en su recinto se arreglara.
Anteriormente, como el recuento de los votos era manual, la demora de los resultados atizaba las sospechas de fraude. Los primeros resultados estuvieron disponibles apenas unas horas después del cierre de los centros de votación.
El comisionado de Elecciones, Gregorio Larrazabal, dijo que cerca de 300 de 76.000 máquinas presentaron problemas, pero agregó que la mayoría fueron reemplazadas, dijo que los problemas "no son tan generalizados como pudiera parecer".