QUITO.- El Presidente ecuatoriano, Rafael Correa, advirtió hoy, lunes, que no cederá a presiones de un sector indígena, que bloqueó temporalmente algunas carreteras al radicalizar su protesta contra un proyecto oficial de ley para regular el manejo del agua.
"No cederé a las presiones de un grupo por importante que se crea", dijo el Mandatario en un acto en el que juramentó como nuevo ministro de Turismo a Freddy Ehlers, ex secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
"Levantémonos, marchemos, somos muchos más. No dejemos imponernos los caprichos y los abusos por unos cuantos insensatos", exhortó.
Correa también llamó a organizar "levantamientos", como llaman los nativos a sus rebeliones, en respuesta al rechazo de éstos al proyecto de ley sobre agua que es tratado por la Asamblea Legislativa, dominada por el oficialismo, en segundo y definitivo debate.
El Jefe de Estado sostuvo que la dirigencia aborigen "está totalmente huérfana de apoyo" y que las bases indígenas respaldan su "revolución" socialista.
"El movimiento indígena son esos millones de indígenas explotados a través de los siglos. Ese movimiento indígena está con la revolución ciudadana", aseguró.
El pasado jueves Correa ya propuso realizar una marcha contra la movilización indígena. Los aborígenes se oponen al proyecto alegando que perderán el control de las fuentes hídricas en sus territorios, y favorecerá a mineras y empresas embotelladoras.