El Papa en su llegada a Portugal, junto con el Presidente de ese país, Aníbal Cavaco Silva.
Reuters.LISBOA.- El Papa Benedicto XVI afirmó hoy que los "sufrimientos" actuales de la Iglesia por los abusos sexuales contra niños cometidos por sacerdotes, forman parte de lo que anunció el tercer secreto de Fátima.
El tercer secreto de Fátima, mensaje que -según la tradición católica- la Virgen entregó a tres pastorcillos al aparecérseles el 13 de mayo de 1917 en la Cueva de Iria de aquella localidad portuguesa, suele interpretarse en los círculos católicos como algo referido a las persecuciones contra los cristianos.
"Además de la misión de sufrimiento del Papa, que en primera instancia se puede referir al atentado sufrido por Juan Pablo II (el 13 de mayo de 1981 en la plaza de san Pedro del Vaticano, ndr), en el mensaje de Fátima hay indicaciones sobre realidades del futuro de la Iglesia", dijo el Pontífice a bordo del avión que lo llevó a Portugal para cumplir una visita pastoral.
Según Benedicto XVI, en el mensaje "además de los momentos indicados en las visiones, se habla de la realidad de pasión de la Iglesia, se anuncian sufrimientos de la Iglesia".
"El Señor -agregó- dijo que la Iglesia sufrirá hasta el fin del mundo y esto hoy lo vemos de modo particular".
Para el Papa, es "realmente terrorífico" que la Iglesia "sufra hoy por ataques desde su interior, por el pecado que existe dentro de la misma Iglesia".
En relación a la intervención de la magistratura civil con los sacerdotes acusados de pedofilia, el Papa afirmó que "el perdón no sustituye a la justicia".
Poco después de aterrizar en Lisboa para cumplir su primera visita apostólica en Portugal, que durará hasta el viernes, el Papa sostuvo que "el justo ordenamiento de la sociedad deriva de una acción sabia sobre la vida y el mundo".
Al ser recibido en el aeropuerto por el Jefe del Estado Aníbal Cavaco Silva y por el Primer Ministro José Sócrates, Benedicto XVI agregó que "puesta en la historia, la Iglesia está dispuesta a colaborar con quien no margina ni reduce a lo privado la esencial consideración del sentido humano de la vida".
"No se trata -agregó el Pontífice- de una confrontación ética entre un sistema laico y un sistema religioso, sino de una cuestión de sentido a la cual se confía la propia libertad. Lo que distingue es el valor atribuido a la problemática del sentido y su implicación en la vida pública".
El Papa recordó que Portugal celebra este año el primer centenario de la proclamación de la República y dijo que "el viraje republicano abrió un nuevo espacio de libertad para la Iglesia en la distinción ente Iglesia y Estado".
Benedicto XVI destacó haber viajado a Portugal como "peregrino de la Virgen de Fátima" y señaló que las apariciones de la Virgen a los pastorcillos fueron un momento en que "el Cielo se abrió sobre Portugal, como una ventana de esperanza que Dios abre cuando el hombre le cierra la puerta, para restaurar en la familia humana los vínculos de solidaridad fraterna basados en el reconocimiento recíproco del mismo y único Padre".
El jefe de Gobierno portugués, José Sócrates, asistirá esta tarde a una misa que Benedicto XVI celebrará en el Terreiro do Paco, céntrica plaza lisboeta que se asoma al río Tajo.
El Pontífice visitará mañana y pasado mañana al centro mariano de Fátima, y el viernes estará en Oporto, capital del norte del país. El jueves, el Papa celebrará misa en la explanada de la Cueva de Iria.
Lisboa, Fátima y Oporto están tapizadas de grandes carteles donde se lee "Bem-vindo o Papa Bento XVI" (Bienvenido el Papa Benito XVI).