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Policía peruana recoge volantes atribuidos a Sendero Luminoso

Sin embargo, especialistas sospechan de la veracidad del origen de los panfletos.

16 de Mayo de 2010 | 18:30 | AP

AYACUCHO.- La policía recogió la madrugada del domingo cientos de volantes en las calles de Ayacucho, 330 km al sudeste de Lima, y los atribuyó a una de las dos facciones del grupo rebelde Sendero Luminoso, que critica al otro bando de “aliarse con narcotraficantes”.

Los volantes, firmados por la facción del valle del Huallaga, zona donde opera el rebelde conocido como “Camarada Artemio”, califica de “grupo adicto a los narcotraficantes” al otro bando liderado por el “Camarada José”, que se moviliza en la zona.

Sin embargo, expertos consultados dudan seriamente que los volantes pertenezcan a Sendero Luminoso.

El especialista Jaime Antezana dijo a esta agencia noticiosa que “es un contrasentido que en los volantes distribuidos en Ayacucho uno de los bandos critique al otro de 'aliarse con narcotraficantes', cuando ambas facciones sobreviven en alianza con el narcotráfico y realizan actividades narcotraficantes”.

“Es raro que unos volantes del Camarada Artemio que opera en el valle del Huallaga sean distribuidos en Ayacucho. La última vez que lo hizo fue hace casi 10 años”, indicó Antezana.

Por su parte, el analista Luis Giacoma-Macchiavello dijo que “es difícil aceptar que en una zona urbana de Ayacucho donde se ha incrementado el patrullaje por el próximo aniversario de Sendero Luminoso, los subversivos tengan la capacidad de dejar sus volantes de forma libre y sin inconvenientes”.

El gobierno anunció el viernes que tiene informaciones de que Sendero Luminoso planea perpetrar un atentado con ocasión del trigésimo aniversario del inicio de su lucha armada, el cual se cumple el lunes, por lo que incrementó la presencia de uniformados en Ayacucho y otras zonas del sur andino y de la amazonia.

El 17 de mayo de 1980 integrantes de Sendero Luminoso quemaron ánforas de votación en Chuschi, un poblado campesino cercano de Ayacucho, e iniciaron su lucha armada hasta 1992 cuando la policía capturó al fundador Abimael Guzmán y la cúpula dirigente.

Según la Comisión de la Verdad y Reconciliación, la guerra interna y violencia política generadas por el accionar de la subversión dejó casi 70.000 muertos y desaparecidos entre 1980 y 2000.