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Primer escándalo para nuevo gobierno británico por caso de dietas

David Laws, secretario de Estado para Finanzas, reconoció haber mentido en una investigación de fraude de dietas parlamentarias.

29 de Mayo de 2010 | 05:07 | DPA
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David Laws está en el centro de la polémica.

Bloomberg
LONDRES.- El secretario de Estado para Finanzas del nuevo gobierno británico, David Laws, reconoció hoy haber mentido en la investigación del fraude de dietas registrado en el pasado en el Parlamento, un caso que se convierte en el primer escándalo para el nuevo Ejecutivo tras su llegada al poder hace dos semanas.

Laws, del Partido Liberal británico, anunció en un comunicado que devolverá "inmediatamente" el dinero cobrado de forma indebida por concepto de dietas. El Parlamento ya ha sido informado, agregó.

Según informaciones publicadas hoy por el diario "The Daily Telegraph", el político cobró como parlamentario entre los años 2004 y 2009 casi 40.000 libras (casi 58.000 dólares) por su supuesto segundo domicilio.

La vivienda, sin embargo, pertenece en realidad a su compañero sentimental, James Lundie, que trabaja para una compañía que hace "lobby" político. La Cámara de los Comunes, el Legislativo británico, prohíbe desde 2006 el cobro por propiedades inmobiliarias de las respectivas parejas.

Con la informaciones, además, se da a conocer la relación sentimental de Laws, que éste había ocultado hasta ahora a su familia y amigos. El jueves el político había señalado frente al diario "The Times" que no tenía pareja.

"Mis motivos (para ocultar la información) no apuntaban a hacer más ganancias, sino sólo a proteger nuestra privacidad", se justificó ahora el político liberal.

Laws es uno de los cinco miembros del Partido Liberal en el gobierno que lidera el "tory" David Cameron. El jefe de gobierno saludó por su parte el anuncio del secretario de Estado de devolver el dinero.

Durante su pasada campaña electoral, Cameron abogó por nuevas directrices para el pago de dietas tras el escándalo por cobros indebidos.

Entre otros, los parlamentarios habían recibido dinero del erario público por la limpieza de sus piscinas, la construcción de canchas de tenis y la compra de veneno para ratas.