NUEVA ORLEANS.- El Presidente estadounidense Barack Obama afirmó que sus críticas hacia British Petroleum (BP) no están dirigidas a Gran Bretaña, luego que su gobierno incrementara la presión contra la empresa para que contenga el derrame de crudo en el Golfo de México.
En una conversación telefónica con el Primer Ministro David Cameron, Obama le transmitió que "las frustraciones por el derrame de crudo no tienen nada que ver con la identidad nacional" británica, según reveló un vocero de Downing Street.
Por su parte, la Casa Blanca señaló en un comunicado que ambos líderes coincidieron que BP se encuentra realizando todo lo que está a su alcance para contener el derrame.
"El Presidente y el Primer Ministro discutieron el impacto del trágico derrame de petróleo en el Golfo de México, y reiteraron que BP debe hacer todo a su alcance para responder eficazmente a la situación", precisó el texto.
Presionado por críticas sobre la eficacia de la respuesta del gobierno estadounidense al peor desastre ambiental en la historia de Estados Unidos, Obama elevó en los últimos días el tono de sus críticas hacia BP, responsable del derrame tras la explosión el 20 de abril de una plataforma frente a las costas del estado de Luisiana.
Obama convocó al presidente de BP Carl-Henric Svanberg para una reunión el próximo miércoles en Washington, criticó al director ejecutivo Tony Hayward, reclamó que los accionistas de BP no reciban dividendos hasta que se cubran los daños del derrame, y dijo querer saber "qué traseros" debía "patear" por el desastre.