Videla (izq.) junto a Menéndez en la audiencia por crímenes de lesa humanidad.
ReutersCÓRDOBA.- El ex dictador argentino Jorge Videla y el ex jerarca militar Luciano Menéndez se durmieron este martes uno junto al otro en el banquillo de los acusados en el tercer día de un juicio por el fusilamiento de 31 presos políticos en cárceles de la provincia de Córdoba de Córdoba en 1976, además del secuestro y torturas de otras seis víctimas.
Mientras declaraba un policía, Videla, de 84 años, se iba inclinando hacia adelante y se deslizaba del asiento, hasta que se despertó bruscamente cuando se le cayó de las rodillas una carpeta que portaba.
Junto al ex dictador, que encabezó el golpe de Estado de 1976 y gobernó hasta 1981, dormía y cabeceaba el ex general Menéndez, 83 años, sobre quien ya pesan dos condenas a prisión perpetua en juicios por crímenes de lesa humanidad.
Así fue que se durmieron durante gran parte de la hora y media que duró este martes la declaración del acusado Yamil Jabous, un policía retirado de 63 años.
La "siesta" de Menéndez fue interrumpida cuando el tribunal le informó que iba a ser trasladado a Tucumán, donde en los próximos días escuchará una nueva sentencia en otro juicio por delitos de lesa humanidad.
Ante los magistrados, Videla admitió el lunes su responsabilidad sobre "todo lo actuado" en la dictadura que dejó 30 mil desaparecidos, según organismos humanitarios. Fue condenado a prisión perpetua en el juicio a las juntas de 1985 e indultado en 1990. Ocho años después, fue encausado por robo de bebés (delito no alcanzado por el indulto) y tres años más tarde por su responsabilidad en la "Operación Cóndor", de coordinación represiva de las dictaduras sudamericanas en los años '70 y '80.