Molina sostuvo que la huelga de hambre realizada por el disidente Guillermo Fariñas influyó en la liberación de los presos de conciencia.
EFEBUENOS AIRES.- La médica disidente cubana Hilda Molina, residente en Buenos Aires, dijo este martes que no cree que la excarcelación de presos políticos de Cuba signifique "una voluntad de cambio" de la isla, .
"No creo que haya una voluntad de cambio, sino que se sintieron presionados para cambiar un poco la imagen y ganar tiempo. Cuando ya tengan la situación acomodada volverán al mismo camino", sostuvo Molina luego de que siete disidentes cubanos llegaran a España después de ser excarcelados por el Gobierno de su país.
La doctora consideró que la muerte de Orlando Zapata "estremeció a una parte de la opinión publica mundial que no suele criticar lo que pasa en Cuba", por lo que el Gobierno de Raúl Castro "se sintió presionado" para llevar adelante la excarcelación de disidentes.
Zapata era un albañil, disidente y preso político que fue detenido en 2003 y murió el 23 de febrero pasado, a los 37 años, después de una huelga de hambre que mantuvo durante 85 días.
Molina, de 66 años, opinó además que la huelga de hambre de 135 días que llevó adelante el disidente Guillermo Fariñas "también ayudó" a esta excarcelación, porque Cuba "temía que se repitiera el caso de Zapata".
"Una huelga de hambre es un suicidio público y evitable", sostuvo la autora del libro "Mi verdad", en el que relata las razones de su desencanto con la revolución de Fidel Castro.
Molina fue autorizada a salir de Cuba en 2009, un año después de que el régimen castrista permitiera que su madre, de 90 años, viajara a Buenos Aires.