PRAGA.- Tres generales checos que recientemente dimitieron de sus cargos fueron forzados a ello por su posible implicación en un caso de espionaje ruso, informa hoy el diario "Mlada Fronta Dnes".
Según el rotativo, los tres altos oficiales tuvieron que dejar las Fuerzas Armadas porque la jefa de su oficina tuvo contacto con un presunto espía ruso.
Las informaciones no aclaran si la mujer, una joven oficial que trabajaba en el cuartel general de Olomouc, en el este de la República Checa, sabía que su amigo trabajaba como espía para Rusia y si le brindó informaciones relevantes.
Los tres generales dejaron oficialmente sus cargos por voluntad propia. Entre ellos está el antiguo jefe de la oficina militar del Presidente Vaclav Klaus, Frantisek Hrabal.