Disidente cubano que viaja a Chile cuestiona intenciones del gobierno español

En conversación con Emol, José Izquierdo dijo que con su mediación, Madrid buscó descomprimir la presión que tiene el régimen castrista. De paso, adelantó su vuelo a Santiago, donde planea crear una "fundación por la libertad" de Cuba.

SANTIAGO.- Aún no tiene claro dónde vivirá ni en qué trabajará. Pero eso no lo aproblema. Desde España, el disidente cubano José Izquierdo Hernández, quien viajará el martes a refugiarse en Chile, dice que lo único que le interesa es que lo vean como alguien "que admira la democracia".


Su disfonía, causada por un "ataque de cefalea migrañosa", no es impedimento para conversar con Emol, instancia que aprovecha para analizar la decisión del régimen castrista de liberar a 52 presos de conciencia y cuestionar los intereses del Gobierno español.


"España quiere sacarle las castañas del fuego a (Raúl) Castro, que está muy presionado. Agradecemos estar en libertad y que (el canciller Miguel Ángel) Moratinos haya intervenido entre la Iglesia y el castrismo, pero sabemos que hay una doble intención", acusa.


Pese a sus duros dichos, hace un break para declararse un "fanático del frío", quizás anticipando su arribo del próximo miércoles y para el cual ya tiene planes: "Quiero crear una fundación por la libertad de Cuba".


Tras ese paréntesis, arremete. "Todo ha sido una jugada política" de Castro, que comenzó a gestarse tras la muerte de Orlando Zapata. "Ahí, el régimen se vio en una encrucijada. Al día siguiente, se declaró en huelga de hambre Guillermo Fariñas. Toda esa presión los llevó a negociar; para nadie es secreto que están en sus últimos suspiros", asevera.


Por lo mismo, agrega, la excarcelación de presos "no representa nada", ya que "liberar las cárceles lo han hecho una y otra vez cuando han tenido la soga al cuello". Y repara: "Los presos en Cuba no son dádivas...".


Salir del sepulcro


Desde el 23 de julio que se encuentra en España y a pesar de que ha transcurrido una semana dice sentirse "extraño", sobre todo, "estar fuera ha sido bastante chocante. Salí del sepulcro y ascendí a la gloria".


"Salir a la calle, caminar sin ser esposado ni vigilado, han sido cosas fuertes y que las veo, todavía, como imposibles de creer", reflexiona, al tiempo que asegura que "los recuerdos nunca dejarán de pasar".


Y cómo olvidarlos si estuvo "siete años, 4 meses y tres días detenido (de los 16 que duraba su condena)": primero en los calabozos de Villa Marista (del Departamento de Operaciones de la Dirección de Contrainteligencia del Ministerio del Interior cubano), luego en la cárcel Kilo 5 y Medio, de Pinar del Río, y posteriormente en Guanahain, donde conoció a tres disidentes que también manifestaron su intención de viajar a Chile.


Por lo mismo, dice no extrañar "nada" de Cuba, aunque lamenta: "Me expulsaron de mi patria; qué dolor tengo de no poder regresar mientras esté la dictadura de Castro (...) Se nos aclaró que nuestros familiares podrán viajar sin problemas, pero nosotros tendremos que pedir un permiso, y es ilógico, porque nunca lo van a dar".


¿Y por qué Chile? "Soy seguidor de la poesía de Pablo Neruda, Gabriela Mistral y Gonzalo Rojas (...). Admiro su democracia: 20 años de saber lo que es una campaña política, una libertad de expresión, de movimiento, de asociación, de respeto a los derechos humanos. Y eso me gustaría vivirlo en carne propia (...) Sólo espero que me acojan como un chileno más...".

Por Eric Ulloa Morales, Emol
Viernes, 30 de Julio de 2010, 13:01
Recomienda esta noticia a tus amigos.
Buscar...
Buscador EmolValor FuturoFaroxGuioteca.comAutolocal.clMimix.clAdxion