KUALA LUMPUR.- Dos musulmanes fueron condenados hoy en Malasia a sendas penas de cinco años de prisión por incendiar una iglesia protestante durante la acalorada disputa sobre el derecho a quienes no profesan el Islam a usar el término "Alá".
Aquel incidente, ocurrido el pasado mes de enero, fue el primero de una serie de ataques vandálicos contra templos cristianos, hindúes e islámicos que puso en peligro décadas de armonía religiosa en el país.
Los condenados, dos jóvenes hermanos, fueron hallados culpables de haber prendido fuego a la iglesia, un delito castigado con una pena máxima de 20 años de cárcel del que se declararon inocentes, aunque el juez no aceptó su versión de los hechos.
El enfrentamiento comenzó cuando un tribunal de Kuala Lumpur reconoció el derecho a una revista cristiana en idioma malayo a emplear "Alá" como sinónimo de "Dios", un fallo que provocó la ira de muchos musulmanes.
Ante la creciente tensión religiosa, el Gobierno malasio amenazó con aplicar la polémica Ley de Seguridad Interna, que autoriza el arresto indefinido y sin orden judicial de sospechosos cuando está en peligro la estabilidad de la nación.
Malasia es una nación de mayoría musulmana pero el censo oficial también incluye a unos 850.000 cristianos.
Las autoridades vigilan con celo cualquier actitud sospechosa de proselitismo religioso hacia quienes profesan el Islam, que practica el 60 por ciento de la población y goza del poder político frente a las minorías china e india.