ESTAMBUL.- Estados Unidos tiene intención de evitar florecientes negocios de empresas turcas con Irán recurriendo incluso a sanciones en caso necesario.
Según el diario turco "Cumhuriyet", representantes del Gobierno norteamericano amenazaron a Ankara durante conversaciones con incluir en una lista negra a compañías energéticas y bancos turcos si mantienen sus vínculos con Irán, haciendo caso omiso de las sanciones de Naciones Unidas impuestas al país persa por la disputa en torno al programa nuclear iraní.
Washington trasladó la advertencia a Ankara a través de una delegación de los Departamentos de Estado y de Finanzas, asegura el periódico turco.
El gobierno en Ankara pretende, sin embargo, continuar ampliando sus vínculos comerciales con Irán pese al controvertido programa nuclear persa.
El próximo año se espera alcanzar un volumen comercial de 20.000 millones de dólares, aseguró el ministro de gobierno Hayati Yazici. Para ello se cuatriplicará el tránsito aduanero en la frontera conjunta.
El volumen comercial de ambos Estados rondó en 2008 los 10.000 millones de dólares, cifra que el año pasado cayó a 5.500 millones de dólares. A los socios occidentales de Ankara, en especial Estados Unidos, la expansión de los negocios entre Turquía e Irán les resulta molesta.
Occidente sospecha que Irán está trabajando en la fabricación de una bomba atómica bajo la tapadera del uso de matieral nuclear con fines civiles.
El Primer Ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, últimamente ha defendido reiteradas veces el derecho de su vecino a desarrollar un programa nuclear de uso civil.