MANAGUA.- La petición del gobierno para que sea retirado el representante de la OEA ante Nicaragua por supuesta “injerencia” en los asuntos internos del país ha generado críticas de la Iglesia y de políticos opositores.
Denis Moncada Colindres, embajador nicaragense ante la Organización de los Estados Americanos, hizo el viernes la solicitud para el retiro del representante Pedro Vuscovic.
“Es triste esta situación, porque algún día podrían expulsar a un obispo”, dijo el arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Leopoldo Brenes, al Canal 12 de la televisión local.
Por su parte, el diputado de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), Agustín Jarquín, aliado del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), dijo al mismo canal que “es una experiencia de intolerancia política... un error político”.
En abril de este año Nicaragua acusó al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, de entrometerse en los asuntos del país, y lamentó su “profundo desconocimiento” de la realidad nicaraguense.
La petición de Nicaragua ante la OEA pudo estar relacionada con una visita que el misionero italiano Alberto Boschi hizo a Vuscovic.
Boschi le expuso la forma en que el gobierno del presidente Daniel Ortega le canceló el pasado 23 de junio su ciudadanía nicaraguense, que obtuvo en la década de 1990.
Horas después de la visita de Boschi el viernes, Vuscovic fue llamado por la cancillería nicaraguense para supuestamente notificarle que estaban pidiendo su retiro del país.
Hasta el domingo Vuscovic no ha dado declaraciones sobre el caso.
Por su parte, el opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC) indicó en un comunicado que la decisión del gobierno “tiene como objeto que la OEA no asista en calidad de observador electoral a las elecciones nacionales del 2011”.
“No vemos cómo una acción injerencista que Vuscovic escuchara la versión de Boschi”, agregó.