HAKARÍ.- Diez personas, entre ellas seis policías, resultaron heridas en un atentado con bomba perpetrado este viernes en el sudeste de Turquía, un día después de que la explosión de una mina matara a nueve kurdos, afirmó una fuente oficial local.
Las autoridades locales sospechan que los rebeldes kurdos son los autores de este atentado cometido en Yuksekova, en la provincia de Hakari (extremo sudeste de Turquía), en la frontera con Irán e Irak. Cuatro policías se encuentran en estado grave esta fuente que pidió el anonimato.
La bomba, colocada cerca de una parada de taxi, estalló cuando miles de personas caminaban por la principal arteria de Yuksekova tras haber asistido a los funerales de dos de los lugareños muertos la víspera en el atentado contra un minibús que transportaba civiles en un pueblo de Hakari.
Antes de la explosión, la muchedumbre se enfrentó a pedradas a la policía antidisturbios, que respondió con granadas lacrimógenas antes de disparar al aire para dispersar a los manifestantes.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) del atentado del jueves, pero el ala militar del movimiento desmintió su autoría.
El PKK, que lleva a cabo una lucha contra las fuerzas de Ankara desde 1984, inicialmente por la independencia y ahora por una autonomía, es considerado una organización terrorista por muchos países.
El mes pasado decretó una tregua en sus operaciones que concluirá al final de esta semana.