PARÍS.- El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Thomas Hammarberg, criticó hoy la política de Francia frente a los inmigrantes y los solicitantes de asilo.
"Se necesita hacer mejoras para preservar los derechos de los inmigrantes en Francia", señaló Hammarberg, que hizo pública una carta enviada el 3 de agosto al ministro de Inmigración galo, Eric Besson.
"Hay una necesidad de reformas no sólo en lo que respecta a la acogida de inmigrantes y al asilo, sino también en particular en torno a la detención y las repatriaciones", agregó.
En la misiva, el representante del Consejo de Europa destaca la "carencia persistente" de camas disponibles en los centros de acogida para solicitantes de asilo, así como las condiciones "indignas y precarias" en las que vive ahí la gente.
Hammarberg también alude en la carta a la situación de los niños de los inmigrantes irregulares.
"El lugar de los niños no está en (centros de) detención. El Estado tiene que encontrar soluciones apropiadas para organizar el regreso de familias extranjeras sin recurrir a la privación de la libertad", señala el documento.
El comisario criticó además los largos procedimientos legales en Francia para los inmigrantes que aspiran a la reunificación familiar.
"El periodo de espera promedio es ahora de casi 24 meses", dijo Hammarberg. Se trata de un plazo "inaceptable" que erosiona los vínculos entre padres e hijos, señaló.
Hammarberg indicó asimismo que el periodo de cinco días otorgado en Francia a los solicitantes de asilo para formular su petición es insuficiente, algo que no ha cambiado pese a las sugerencias hechas en noviembre de 2008.
La idea es extender el plazo a diez días "en conformidad con las recomendaciones internacionales", apuntó.
En una carta de respuesta, Besson señaló que Francia ha incrementado el número de camas disponibles de 1.000 a 25.000.
La misiva del ministro francés también alude a las críticas respecto a los niños en detención, y sostiene que la situación es así porque "no se puede separar a los niños de sus familias". Hammarberg rechazó sin embargo ese argumento como "inadmisible".