NUEVA YORK.- El informe de la misión de investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU concluyó este miércoles que el asalto del ejército israelí contra la flotilla humanitaria que viajaba a Gaza, y en el que murieron nueve activistas turcos, fue "desproporcionado" y de una "increíble e innecesaria violencia".
"El ataque conllevó un nivel inaceptable de brutalidad, una conducta que no puede ser justificada sobre bases de seguridad u otras", detalló el informe, publicado este miércoles en la página web del Consejo y que será debatido la próxima semana.
Por ello, consideraron que "el ataque constituyó una grave violación de las leyes de derechos humanos y la ley humanitaria internacional".
"La misión ha llegado a la firme conclusión de que el 31 de mayo existía una crisis humanitaria en Gaza. La carga de las pruebas provenientes de fuentes impecables es tan abrumadora que no se puede tener una opinión diferente, y una de las conclusiones que se derivan de ello es que el bloqueo de Gaza es totalmente ilegal", concluyeron los investigadores.
El informe de los tres expertos nombrados por el Consejo de Derechos Humanos aseguró que "en el tiempo transcurrido, no ha habido tiempo de compilar una lista total de los abusos cometidos (por los soldados israelíes), pero hay claras pruebas para apoyar acusaciones de los siguientes crímenes de acuerdo al artículo 147 de la Convención de Ginebra".
El Consejo de DD.HH. también consideró que Israel cometió violaciones de las leyes internacionales contra "el derecho a la vida, torturas y otros tratos crueles o degradantes, contra el derecho a la libertad, delitos de arresto arbitrario, y en contra el derecho de los detenidos a ser tratados con humanidad y respeto".
La misión de la ONU afirmó que Israel "busca justificar el bloqueo en base a razones de seguridad" y aunque reconoce que " tiene derecho a paz y seguridad como todos, y el disparo de cohetes contra el territorio israelí desde Gaza constituye una grave violación de la las leyes internacionales", el bloqueo en respuesta constituye "un castigo colectivo a la población civil de Gaza que no es legal en ninguna circunstancia".
Los investigadores aseguraron también que "la situación de Gaza, carente de los mínimos estándares de bienestar, es totalmente inaceptable e intolerable en el siglo XXI" por lo que insta a las partes y a la comunidad internacional a buscar una solución que ponga fin al conflicto palestino-israelí.