RÍO DE JANEIRO.- La candidata oficialista Dilma Rousseff vio reducirse la ventaja sobre sus rivales pero se mantiene como clara favorita a ganar las elecciones presidenciales brasileñas del 3 de octubre, con un 49 por ciento de las preferencias, reveló hoy una encuesta del Instituto Datafolha.
Según el sondeo, la diferencia de la representante del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) en relación a sus rivales en la lucha por la sucesión de Luiz Inacio Lula da Silva en el gobierno disminuyó de 12 a siete puntos porcentuales frente a la encuesta anterior, divulgada hace una semana.
Mientras que el índice de intención de voto por Rousseff retrocedió dos puntos en este período -del 51 al 49 por ciento-, su principal adversario en la disputa, el socialdemócrata José Serra, logró un avance marginal, al pasar del 27 al 28 por ciento de las preferencias.
La candidata del Partido Verde (PV), Marina Silva, también vio ampliarse su índice de intención de voto del 11 al 13 por ciento, agregó el Datafolha.
Los cambios reflejarían el impacto del reciente escándalo de tráfico de influencias en el gobierno que, en la semana pasada, llevó a la renuncia de la ministra Erenice Guerra, quien sucedió a Rousseff en la jefatura del Gabinete Civil de la Presidencia.
El 52 por ciento de los 12.294 electores entrevistados por el Instituto Datafolha afirmó conocer el escándalo, pero sólo el 13 por ciento dijo estar bien informado sobre el caso.