GINEBRA.- La ONU guardó silencio respecto a un informe sobre "violaciones masivas de los derechos humanos en Afganistán entre abril de 1978 y diciembre de 2001" que acusa a "soviéticos", "grupos islamistas", y "fuerzas norteamericanas" de participar en "atrocidades", reveló hoy el diario suizo Le Temps.
Estas revelaciones fueron realizadas después la esperada publicación el viernes de un polémico informe de la ONU, que se refería a la posibilidad de un "genocidio" cometido por el ejército ruandés en la República Democrática del Congo a fines de la década de 1990.
Otro "informe encargado por el Alto Comisionado (de la ONU para derechos humanos) sobre crímenes perpetrados entre 1978 y 2001 en Afganistán fue deliberadamente silenciado por las Naciones Unidas, por motivos políticos", considera este diario, que obtuvo una copia de dicho documento de 300 páginas.
"El célebre 'mapping report' terminado en diciembre de 2004 después de un año de trabajo también debía ser publicado en enero de 2005", agrega dicho artículo. "No lo fue y luego de postergación tras postergación terminó por ser olvidado", añade.
Dicho informe señala "las atrocidades perpetradas en los meses siguientes al golpe de Estado militar de abril de 1978, durante la invasión y la ocupación soviética (1979-1989) y durante la guerra que enfrentó al Partido Democrático del Pueblo de Afganistán a la resistencia muyahidín hasta el reinado de los talibanes y su derrota, a fines de 2001, ante la coalición dirigida por las tropas estadounidenses".
También acusa a "soviéticos, jefes comunistas, muyahidin, grupos islamistas, e incluso a fuerzas norteamericanas" de haber "participado, en diversos grados, en atrocidades (torturas, saqueos, ejecuciones sumarias, detenciones arbitrarias, masacres de civiles, violaciones en serie, enrolamiento de niños) sufridos por los afganos" durante esos 23 años, según "Le Temps".
Al ser interrogado por este cotidiano, el estadounidense Barnett Rubin, uno de los tres redactores de ese informe, consideró que la ONU decidió no publicar el documento "a pedido del presidente Hamid Karzai (que dirige Afganistán desde diciembre de 2001), porque mencionaba a personas que siguen integrando el gobierno afgano".