WELLINGTON.- Los equipos de rescate estudian enviar un robot militar teledirigido a la mina neozelandesa donde 29 mineros llevan tres días desaparecidos, y a la que los expertos continúan haciendo una perforación que permita medir los niveles de gases tóxicos en el túnel.
Los especialistas solicitaron al Ejército el aparato equipado con una cámara y control remoto, especialmente concebido para evitar cualquier chispa que pueda inflamar los gases tóxicos acumulados en la mina, indicó el comandante de la Policía, Gary Knowles.
La máquina se pondrá en marcha "en cuanto tengamos capacidad para hacerlo y sea posible sin peligro", añadió el responsable.
Los socorristas seguían haciendo un agujero de 15 cm de diámetro en la mina de carbón de Pike River. Quedaban por perforar 62 metros a lo largo del túnel.
Los hombres desaparecidos están atrapados probablemente en un túnel a solo 150 metros de la superficie y a 2,5 km de la boca de la mina.
Hasta el momento, no se ha producido ningún contacto con los mineros desde la explosión ocurrida la tarde del viernes en la mina de carbón de Pike River, situada en una región minera aislada.
El Primer Ministro neozelandés, John Key, no pierde la esperanza y declaró que con toda probabilidad los mineros están vivos.