Los cinco sindicatos hicieron un llamado a los demás trabajadores a que continúen apoyando la manifestación.
EFEPARÍS.- Diversas manifestaciones y actos simbólicos se produjeron hoy en Francia contra la nueva ley de jubilación impulsada por el Presidente Nicolas Sarkozy, aunque no lograron la participación de un gran número de trabajadores, como en las masivas protestas de septiembre y octubre pasado.
A media tarde unas 27.000 personas se habían manifestado en todo el país de acuerdo a lo indicado por el Ministerio del Interior, que calificó la "movilización de sumamente débil".
En París, unos 3.200 manifestantes según la policía y unos 10.000 según la CGT recorrieron el corto trayecto que separa la plaza de la Opera de la plaza de la Bolsa, frente a la cual funcionan varias sucursales bancarias.
"Por nuestros salarios, nuestros empleos y nuestras jubilaciones", decía una enorme pancarta colgada en la fachada de la sucursal del banco Crédit Lyonnais.
Unas 50 manifestaciones estaban previstas en otras ciudades frente a sedes patronales, delegaciones del gobierno o locales del partido gobernante Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha).
La jornada de acción fue convocada por cinco de los ocho sindicatos franceses, entre éstos los dos principales: CGT y CFDT, para rechazar la que consideran como "injusta" reforma del sistema de pensiones, que aumenta de 60 a 62 años la edad mínima de jubilación y de 65 a 67 años la edad para cobrar una jubilación completa.
El gobierno francés defendió la reforma alegando la necesidad de cubrir el déficit del sistema de jubilación, que en 2018 ascenderá a 44.000 millones de euros (61.000 millones de dólares). Sarkozy aseguró la semana pasada, durante una entrevista por televisión, que con esta reforma el régimen de pensiones será "excedentario en 2020".
Las protestas de este martes, que casi no afectaron al transporte público, no fueron masivas como las movilizaciones de octubre en las que 3,5 millones de personas salieron a las calles, cifra que el ministerio del Interior redujo después a 1,2 millones.
Esta jornada "sirve para cumplir un compromiso que hemos asumido ante los trabajadores y el gobierno: la ley de la jubilación no pone fin a los debates y a las movilizaciones sobre la jubilación", sostuvo el secretario general de la CGT, Bernard Thibault.
"Nuestro objetivo es impedir la aplicación concreta" de la reforma, advirtió Thibault. "De alguna manera, nos derrotaron pues el texto fue promulgado", admitió Jean Claude Mailly, secretario general de Fuerza Obrera, tercer sindicato rancés y uno de los tres que decidió no participar en la convocatoria.