LA HAYA.- Un total de 1.975 denuncias de abusos sexuales cometidos supuestamente por religiosos ha recibido la comisión que investiga estos hechos en Holanda.
La cifra fue revelada por el presidente de esa instancia, el ex ministro Wim Deetman, durante la presentación de un primer informe centrado en cómo mejorar la ayuda a las víctimas de estos abusos.
Esta comisión independiente, que fue creada por la propia Iglesia Católica en marzo pasado, tiene previsto presentar su informe final en noviembre de 2011.
La instancia, además, quiere que la Conferencia Episcopal le informe en julio próximo sobre cómo pretende cambiar la estructura del actual organismo de ayuda a las víctimas, que se conoce con el nombre "Recht en Hulp" ("Justicia y Ayuda"), y a la que reprocha falta de independencia, transparencia y profesionalidad.
Al respecto, Deetman indicó que ese organismo creado en 1995 con muy "buenas intenciones", necesita una "mejora considerable porque las víctimas lo necesitan para incrementar su confianza en la Iglesia y en la sociedad".
El ex ministro criticó especialmente la falta de independencia del "Recht en Hulp", que en su opinión necesita crear una oficina independiente para recibir las denuncias y tramitarlas, así como mejorar su profesionalidad para poder ofrecer una "ayuda variada y amplia" a las víctimas.
Siguiendo esa línea dijo que el organismo -que tendría que seguir siendo financiado por la Iglesia Católica- también tiene que "introducir protocolos estrictos" de actuación y ser transparente a la hora de informar al público, sobre todo a las víctimas, de cómo ha tramitado los casos y qué medidas se van a tomar contra los responsables de los abusos.
El presidente de la comisión recordó que las víctimas tienen siempre el derecho de acudir al sistema judicial, y propuso que la Iglesia ofrezca una indemnización colectiva en los casos ya prescritos.
La comisión Deetman, formada por expertos independientes pero auspiciada por la Conferencia Episcopal, investiga los abusos cometidos en Holanda desde 1945 hasta la actualidad, y fue creada en marzo tras una oleada de denuncias de abusos sexuales a menores.
Además, la Iglesia Católica en Holanda ha ordenado una segunda comisión independiente, presidida por el catedrático de Derecho de la Universidad de Rotterdam, Siewert Lindenbergh, para que le aconseje sobre los pasos jurídicos que se deben dar a la hora de compensar a las víctimas.