Inmigrantes en Israel participan de la protesta reclamando el estatus de refugiado y mejoras en sus condiciones de vida.
EFETEL AVIV.- Miles de israelíes, judíos y árabes, a los que se unieron demandantes de asilo extranjeros, manifestaron el viernes en Tel Aviv por una vida en "dignidad y libertad" y contra el aumento del extremismo, con motivo del día internacional de los derechos humanos.
Los manifestantes, 10.000 según los organizadores, desfilaron en el centro de la ciudad mostrando banderolas que decían que "los derechos humanos se aplican a todos los hombres" y criticaron la ocupación israelí en los Territorios palestinos.
Varios centenares de demandantes de asilo y trabajadores inmigrados originarios de África participaron en la manifestación con la consigna "los demandantes de asilo no son criminales".
"Es una expresión de protesta contra la ola creciente de racismo", dijo Hagai Elad, director de la Asociación para los derechos cívicos en Israel (ACRI), organizadora de la marcha a la que fueron convocadas decenas de Organizaciones No Gubernamentales (ONG).
En Israel, las autoridades hacen esfuerzos para detener el flujo de migrantes africanos, en su mayoría sudaneses y eritreos. Y la extrema derecha, representada en el gobierno, continúa su campaña contra la minoría árabe acusada de deslealtad hacia el Estado de Israel.