BELLO.- El papa Benedicto XVI envió un mensaje verbal a las víctimas de las intensas lluvias en esta nación andina, en especial a los parientes de los 62 muertos en un alud ocurrido hace una semana en la población de Bello, informó el embajador colombiano en el Vaticano, César Mauricio Velásquez.
"El Papa se une al dolor de las víctimas del invierno en Colombia, en especial de las víctimas y familiares de la tragedia en Bello", dijo César Mauricio Velásquez a los reporteros tras reunirse con damnificados y autoridades de la localidad.
El pontífice también solicitó "la ayuda internacional" para socorrer a los miles de damnificados por las lluvias, agregó Velásquez, quien llegó la semana pasada a Colombia.
El 5 de diciembre un deslave de unos 50.000 metros cúbicos de tierra de una colina arrastró y sepultó al menos 30 humildes viviendas de una barriada en Bello, a unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.
Por su parte, tras una maratónica reunión de gabinete en la casa de gobierno en Bogotá, las autoridades encabezadas por el presidente Juan Manuel Santos indicaron que los costos calculados para atender las consecuencias de las lluvias, además de las pérdidas, podrían ascender a unos 10.000 billones de pesos (unos 5.000 millones de dólares).
En declaraciones divulgadas por el estatal Canal Institucional, Santos dijo que tan solo en el sector agrícola y tras evaluar los distintos sectores productivos, se estima que unas 600.000 hectáreas -de unas cinco millones de hectáreas dedicadas a la agricultura en Colombia- estaban afectadas con inundaciones.
Santos dijo que al menos tres grupos internacionales, incluyendo Transparencia Internacional, habían accedido a cooperar con Colombia para monitorear que cada centavo, de fondos nacionales o donaciones extranjeras, se gastara pulcramente y llegara realmente a las poblaciones damnificadas.
Desde el día del alud y hasta el domingo se han recuperado 62 cuerpos, indicó Oscar Pérez, alcalde de Bello.