BUDAPEST.- Hungría asumió este sábado por seis meses la presidencia rotatoria de la Unión Europea (UE), con la crisis de la zona euro, de la que no forma parte, como principal desafío.
La presidencia húngara, que utilizará como eslogan "Una Europa fuerte", estará marcada también por el lanzamiento de las delicadas negociaciones sobre el presupuesto plurianual de la UE y la integración de los gitanos.
El paso de mando con Bélgica, que hasta el 31 de diciembre ocupó la presidencia rotatoria, tiene lugar en un momento complicado.
Hungría es objeto de duras críticas por su reforma de los medios de comunicación, calificada por la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) de "amenaza para la libertad de prensa". Alemania y Luxemburgo también han manifestado públicamente su preocupación.
Pero el gran desafío de la presidencia húngara sigue siendo la crisis de la deuda en la Eurozona, donde tras el rescate este año de Grecia e Irlanda, Portugal y España aparecen como los siguientes países más amenazados en los mercados por su endeudamiento.
La presidencia húngara también estará marcada por el lanzamiento de las difíciles negociaciones sobre el futuro presupuesto plurianual de la UE (2014-20).
Otro tema polémico es la ampliación del espacio de libre circulación Schengen.