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Más de 30 reclusos murieron durante enfrentamientos en prisión mexicana

Las víctimas fueron asesinadas con cuchillos hechizos durante una violenta pelea en el centro penitenciario, situado en Tamaulipas.

05 de Enero de 2012 | 00:16 | AP/DPA/AFP
CIUDAD VICTORIA.- Al menos 31 reclusos murieron este miércoles durante enfrentamientos entre reos ocurridos en el interior de una prisión en el norte de México, según informaron autoridades de ese país.

El incidente es el más grave registrado en los últimos años en centros penales de México.

La sangrienta reyerta se registró en el Centro de Ejecución de Sanciones del municipio de Altamira. El centro penal está ubicado en un sector cercano a la zona urbana  compuesta por el puerto de Altamira, Ciudad Madero y Tampico, en el Golfo de  México, al sureste del estado de Tamaulipas y a más de 500 km de la capital.

Según explicaron en un comunicado conjunto la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas, internos del módulo 11 se introdujeron al módulo 12 del penal y se desató una riña colectiva con armas hechizas.

La pelea se presentó en el área de varones de la cárcel, que tiene una capacidad total para 2.000 presos pero es ocupada por más de 3.000.

Trece presos que presuntamente participaron en el enfrentamiento fueron llevados ante el Ministerio Público local, que inició una investigación por el caso.

Una fuente de la Policía Federal confirmó a la agencia AFP que que elementos de esa  fuerza y unidades militares fueron enviados para rodear el penal, situado en una zona  donde tienen fuerte presencia los carteles narcotraficantes del Golfo y Los Zetas, que se enfrentan entre sí.

Las cárceles de México son escenario frecuente de peleas sangrientas entre bandas rivales formadas por los internos. El 14 de junio de 2010, un enfrentamiento en el penal de Mazatlán dejó como saldo 29 muertos.

En Tamaulipas y Nuevo León actúa el cartel de Los Zetas, uno de los más  violentos en México, creado en la década de 1990 por militares desertores que  fueron reclutados como pistoleros por el cartel del Golfo. Ahora ambas organizaciones libran una sangrienta pugna por el control de  las rutas de la droga. Numerosos integrantes de esos carteles están en  prisiones de la región.