BOGOTÁ.- La diezmada guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se declaró nuevamente dispuesta al diálogo con el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, luego de sufrir graves golpes en su lucha contra las fuerzas gubernamentales en los últimos años.
De acuerdo a un comunicado firmado por el nuevo jefe máximo de la organización clandestina, Timoleón "Timochenko" Jiménez, divulgado este lunes en su página de internet, la cúpula del movimiento dice que tiene temas que "nos interesa tratar en una hipotética mesa de conversaciones".
Dicha instancia de diálogo debe realizarse, según el comandante guerrillero, "de cara al país. Poner en cuestión las privatizaciones, la desregulación, la libertad absoluta de comercio e inversión, la depredación ambiental, la democracia de mercado, la doctrina militar", afirma la nota.
"Timochenko" añade que el conflicto armado que vive Colombia "no tendrá solución mientras no sean atendidas nuestras voces".
El comunicado no entrega más detalles sobre la propuesta, excepto la petición de retomar la agenda de las fracasadas conversaciones de El Caguán, realizadas entre 1998 y 2002.
Fuertes golpesEn diciembre pasado, otro comunicado favorable a iniciar conversaciones emitido supuestamente por
"Sargento Pascuas", uno de los fundadores de las FARC, fue respondido por el Presidente Santos con la frase: "aceptamos el diálogo, siempre que nos demuestren que realmente quieren llegar a la paz".
"No vamos a dejarnos engañar una vez más", añadió entonces el Mandatario colombiano.
El jefe de las FARC, cuyo verdadero nombre es Rodrigo Londoño, asumió el mando de los rebeldes luego de la muerte de su antecesor, Alfonso Cano, quien
fue abatido en un exitoso operativo militar. Manuel Marulanda, el antecesor de Cano, había fallecido en marzo de 2008.
La acción en la que cayó Cano fue el último de los sonados fracasos militares experimentados por la guerrilla comunista activa más antigua del continente. El más espectacular fue la "Operación Jaque" de julio de 2008, en la que fueron liberados quince rehenes, entre ellos la ex candidata Ingrid Betancourt.
Las FARC todavía tendrían sobre las armas a entre 6.000 y 8.000 militantes, según estimaciones oficiales. De ellos, entre 20% y 30% serían niños, de acuerdo a denuncias de la organización internacional de derechos humanos Human Rights Watch. Muchos de ellos han sido reclutados forzosamente.
Londoño adoptó su "nombre de guerra" de Semión Timoshenko, célebre mariscal soviético durante la Segunda Guerra Mundial a quien, paradójicamente, le correspondió el mando durante el período de las mayores derrotas de su país frente a la invasión alemana.